El proyecto pretende garantizar el mejoramiento de las condiciones de calidad de vida de los viejos y viejas de la ciudad de Bogotá D.C, propiciando espacios de participación, que permitan integrarlos en la sociedad como personas autónomas y gestores de su desarrollo personal, a partir de la promoción, protección y defensa de sus derechos, contribuyendo con la formulación de una política pública de envejecimiento y vejez.
La población objetivo incluye a las personas de 60 años y más, sin distingo de género. Para el caso de los subsidios, por ley, las personas que pueden acceder a estos corresponden a las edades establecidas para pensión por vejez.
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Situación actual
La falta de garantías por parte del Estado, la sociedad y la familia para el ejercicio de los derechos fundamentales, humanos, sociales, económicos, ambientales y culturales de la población vieja y las limitadas condiciones administrativas y operativas del modelo de atención vigente, aunado a la falta de la política distrital de envejecimiento y vejez, generan situaciones de exclusión y fragilidad social y económica al 80% de la población en detrimento de la calidad de vida.
Según los datos de la Encuesta de Calidad de Vida 2007, la población mayor de 60 años en la ciudad es de 613.668 personas, de las cuales 351.472 son mujeres y 262.196 son hombres.
Adicionalmente, estos datos se pueden complementar con la información registrada en el Sistema de identificación de beneficiarios de programas sociales –Sisben-, según la cuál, existen 355.391 personas con 60 y más años, con niveles 1, 2 y 3. Este número de personas mayores representa el 63 % del total de personas viejas.
Con relación a la seguridad económica de la población mayor, hay un gran porcentaje de personas mayores que fueron excluidas de la seguridad social en pensión por estar vinculadas a actividades informales de la economía. “Con respecto a la población total de Bogotá, la cobertura de las pensiones es muy baja. En los años mencionados (1990-2003) pasó del 7% al 10%. Estas cifras muestran que la desprotección de las personas de la tercera edad es muy alta. La situación puede ser más delicada si se tiene en cuenta que las mesadas pensionales son relativamente pequeñas. En 1997, el 47% de los pensionados recibía una mesada inferior a dos salarios mínimos legales. El porcentaje subió a 56% en el 2003.” Informe de la Veeduría de Bogotá 2006.
Se identifican las siguientes situaciones que afectan a la población vieja, enmarcados en los componentes que se mencionan a continuación:
PROTECCIÓN A LA VIDA
1. No tienen acceso a la alimentación necesaria que se traduce en malnutrición. 2. Carencia y condiciones de vivienda inadecuadas, que se evidencia en hacinamiento crítico y altos costos de arrendamiento; accidentalidad que conduce a la discapacidad y dependencia. 3. Entornos físicos urbanos no aptos para las personas viejas, que ocasiona alta morbilidad y mortalidad, discapacidad y dependencia. 4. Infraestructura de transporte insegura y no adecuada que impide la movilidad del viejo-a en la ciudad, sin garantías de consideración alguna con los viejos por parte de los conductores. 5. Carencia de ingresos necesarios para la subsistencia. 6. Marginalidad y maltrato a los mayores en la familia.
CONDICIONES PROPIAS PARA EL DESARROLLO HUMANO INTEGRAL
1. Falta de reconocimiento de los aportes, capacidades, potencialidades, limitaciones e intereses. 2. No hay acceso a la educación, tecnología y comunicación. 3. No hay hábitos de vida saludable, ni programas de prevención y promoción. 4. Las personas viejas no cuentan con alternativas productivas que generen ingresos. 5. No hay garantías económicas para que las familias asuman el cuidado y afecto del viejo-a con dignidad, lo que conlleva una alta rotación, violencia intrafamiliar, invisibilidad, soledad, baja autoestima y dependencia económica. 6. Dificultad para acceder a tratamientos especializados, medicamentos, no atención oportuna, altos costos de copago. 7. Dificultad de acceso a una atención integral para mayores en condición de dependencia. 8. Cultura excluyente e invalidante para la vejez 9. Falta de control social en los territorios 10. No hay redes sociales sostenibles.
EJERCICIO DE LA CIUDADANÍA PARA LA DEMOCRACIA
1. Falta de participación con autonomía en la toma de decisiones. 2. No existe participación cualificada. 3. No hay reconocimiento, ni garantía de los viejos como sujetos de derechos. 4. Conductas de oportunismo mendicidad, fraude, para lograr los servicios sociales. 5. No hay promoción de la autodeterminación familiar, ni social. Desde lo público no se trabaja la responsabilidad ciudadana frente a lo ambiental, social y familiar. Responsabilidades. 6. Prácticas clientelistas. |