Vitrales que plasman años de sueños y experiencias

Imprimir

 

 

Bogotá, D.C., 6 de julio de 2022. Con la elaboración de vitrales de varios tamaños y distintos motivos, hechos 100 % a mano, las personas mayores del Centro Día La Casa en el Árbol de la Subdirección Local de Usaquén estimulan el envejecimiento activo, uno de los ejes fundamentales de la Política Pública de Envejecimiento y Vejez de la Secretaría Distrital de Integración Social. 

Una vez a la semana, bajo la orientación del profesor de artes, Diego Henríquez, hombres y mujeres mayores aprenden a hacer vitrales, para ello necesitan vidrio, vitraplon, vitrasetas, bocetos, tinner y marcador permanente. 

Con el vitraplón delimitan y dan forma definida al vitral y con las vitrasetas dan vida al contenido, pintando el motivo que hayan escogido, de acuerdo al tema de su preferencia y a la idea que quieran trasmitir. 

Se trata de ser creativos y dibujar usando vidrios, darles relieve y textura a distintas impresiones, dar vida a imágenes alegóricas con temas alusivos a la naturaleza o fruto a la creatividad de las personas mayores. 

 

Con estos talleres, las personas mayores están activas a través del arte como una herramienta para reencontrarlos con sus habilidades y facilitarles el desarrollo de sus destrezas. 

Diego Henríquez lleva 11 años vinculado a la Secretaría Distrital de Integración Social, actualmente es el docente que dirige el grupo de artes del Centro Día La Casa en el Árbol, él se siente muy complacido con su labor. “Es una tarea maravillosa trabajar con estas personas que nos enseñan cómo enfrentar la vida, pero más que eso es una oportunidad para que se siga resaltando el arte como herramienta terapéutica, que descubran después de tantos años que si pueden y que son capaces, que viva el arte”, dijo el docente. 

Muchas de las 782 personas que asisten al Centro Día, después de muchos años de vida han redescubierto sus habilidades y esto les ha significado volver a vivir y sentirse reconocidas y valiosas para su grupo de amigos, compañeros, y su familia. 

Catalina Mayorga, tiene 79 años de edad y asiste al Centro Día, su contacto con el arte ha sido muy significativo para su vida. “Primero que todo me siento orgullosa de lo que he logrado, yo con la edad que tengo, nunca creí lograrlo, soy diferente y es que yo me dije cuándo, pero le puse todo el amor y lo conseguí, pude hacer un vitral, que me iba a imaginar que a estas alturas del camino podría hacer algo, pero esto de los vitrales, me dio, más vida, más gozo y me siento feliz, es una belleza”, manifestó la participante. 

 

Para que los participantes vivan una vida activa, se tiene programado en el área de las artes ofrecer otros talleres, como pintura al óleo y construcción de esculturas con papel mache. A la hora de hacer vitrales, los participantes recrean temáticas de los animales como perros, aves, gatos y mariposas, también flores, árboles y paisajes de la naturaleza. 

Los talleres de arte han permitido que muchas personas mayores se sientan útiles, valorados y que sean capaces de hacer lo que se proponen, porque a pesar de los años, sus habilidades no se han perdido. 

Adriana Orjuela, coordinadora del Centro Día Casa en el Árbol, sobre los contenidos dirigidos a las personas mayores expresó: “De lunes a viernes reciben atención para que fortalezcan su autonomía, de acuerdo a sus intereses, en esta dinámica ellos nos han enseñado que no importa la edad para aprender o conocer un arte o cosas nuevas y en Centro Día les damos con un trato cálido, y digno haciéndolos sentir en casa”. 

Los asistentes también reciben cursos de natación, yoga, música, alfabetización y acercamiento a las tecnologías para que en esta etapa vivan un envejecimiento activo y feliz.