Secretaría Distrital de Integración Social

Facebook Twitter YouTube Escudo Colombia
A- A A+

Los ángeles que le cambiaron la vida a Albeiro

 

 
Bogotá, 14 de febrero de 2020. “Yo nací en Turbo- Antioquia, hace 38 años, pero crecí muy cerca, en Mutatá. El paso de los grupos armados al margen de la ley por tierras ‘bananeras’ y la llegada de la violencia a ese territorio me arrebataron de la vida a mis padres. Creo que a la edad de ocho años el destino ya escribía parte de mi historia”. Así, con mucho orgullo de haber nacido en tierras antioqueñas, Albeiro Vanegas, exhabitante de calle en proceso de recuperación, nos relata como inició su pasó del campo, a las calles, luego a las drogas y de allí a tener una nueva vida.

Debido a la ausencia de sus padres y al maltrato que recibió por parte de otros familiares. quienes lo cuidaron por un tiempo, Albeiro tomó la decisión de irse definitivamente de la casa. Con tan solo 9 años tomó rumbo al paradero de flotas de Mutatá, pasó por el municipio de Dabeiba en Antioquia y luego arribó a la ciudad de Medellín en donde finalmente se embarcó en el bus de las 6 p.m. con destino a la capital bogotana.

“Como no tenía a nadie más, mi destino fueron las calles bogotanas. Las caminatas diarias que por meses se prolongaron, me llevaron al barrio Garcés Navas en donde mi vida tendría una nueva historia” destaca Albeiro, cambiando un poco el semblante de su rostro al recordar ese momento.
 

Él que no superaba aún los 10 años, ya dormía entre cajas de cartón y bolsas plásticas que lo protegían del frio. Una noche en el barrio donde ´parchaba’ llegó a dormir en el antejardín de una vivienda, sin imaginar que detrás de esos muros encontraría a los primeros ángeles en la tierra que le cambiarían un poco su adolescencia. “Imagínese que esa noche me acosté ahí en el piso de una casa, pero como hacia frio a la madrugada pues empecé a abrigarme y protegerme con las bolsas plásticas que tenia de cobijas, el ruido despertó a los dueños quienes se asomaron a la puerta.

Eran dos adultos jóvenes que salieron y pues me preguntaron si estaba bien. Me ofrecieron bebida caliente y cuidado por esa noche; lo más curioso era que yo seguía acudiendo al lugar y ellos me ofrecían techo, baño y comida sin mediar alguna pregunta hacía mí. Un día les conté sobre la muerte de mis padres y finalmente después de muchas visitas en ese hogar y de recibir tanta acogida, los dos adultos me dijeron que, porque no vivía con ellos que estaban dispuestos a adoptarme”, relata Albeiro recordando con alegría.

De ahí en adelante, Albeiro volvió a hacer parte de un lindo hogar conformado por Marcos, Sara, y sus nuevos hermanos, una familia que lo acompañó hasta cumplir la mayoría de edad y en donde compartió de nuevo las clases diarias de un colegio, cumpleaños, navidades y muchas alegrías al calor de un hogar lleno de ángeles bellos.

De nuevo en las callles

A los 21 años, Albeiro ya compartía con amistades que terminaron convirtiéndose en esas malas compañías que lo incitaron al consumo de drogas, así finalmente salió de ese segundo hogar hacia un futuro incierto.

“Probé el bazuco y me gustó, de ahí todos los días le ‘pegaba’ al vicio hasta que me aburrí de vivir en casa y me fui de nuevo a las calles. Un potrero cerca del barrio Bachué fue el lugar donde empecé a armar mi ‘cambuche’, y en donde empezaría otra vida en la calle” describe Albeiro.

Allí en la calle, y a pesar de que sus padres y hermanos le pedían volver a casa, su adicción a la droga era tan fuerte que no aceptó y continuó mendigando.

En las calles encontró el amor de su vida, ella, era consumidora y en la misma zona donde ‘parchaban’ los dos, construyeron un hogar en donde el vicio fue la constante. El tiempo pasó y nació el primer hijo de ese hogar, se avecinaba una oportunidad motivadora para que Albeiro y su pareja tomaran la decisión de dejar las calles y el consumo. Lastimosamente después de unos años de relación, Albeiro y su esposa se separaron, cuando ella estaba embarazada de su segundo bebé.

El duelo de la separación llevó a Albeiro a retomar las calles y el consumo, hasta que finalmente tocó fondo. Pero lo que nunca faltó fue la fe de su familia, quienes constantemente lo buscaban en las calles para pedirle que dejara las drogas y regresara al hogar.

Esta vez unos ángeles volverían a aparecer por segunda vez en su vida, se trataba del equipo de ‘Abordaje en Calle’ de la Secretaría de Integración Social, quienes después de muchos intentos, lograron convencerlo para que asistiera al hogar de paso ‘Calle 18’, un lugar en donde empezó a escribirse el tercer capítulo en la vida de Albeiro.

“Desde hace nueve meses y luego de estar en el hogar de paso, recuperé de nuevo mis hábitos personales como aseo, alimentación y descanso. Me convencí de que ya era hora de empezar y acepté seguir mi proceso en la Comunidad de Vida ‘El Camino’, en donde me he acercado de nuevo a mis familiares. En tiempos pasados aprendí el arte de la jardinería, el cual ahora utilizo para embellecer las huertas, maticas, flores y todo el espacio de este tercer hogar que llegó a mi vida”, comenta Albeiro quien, con sus manos llenas de tierra, va quitando la maleza y sembrando nuevas plantas que simbolizan para él un cambio de vida.

Albeiro actualmente tiene metas muy claras, la primera es poder estudiar electrónica, la segunda cuidar y sacar adelante a su primer hijo, a quien tiene bajo su custodia. A segunda su hija trata todos los días de verla, sin tener resultados, pero no pierde la esperanza de lograrlo. Por estos días está concentrado en acompañar a su hijo en la preparación para su Primera Comunión, agradece día a día a todos los ángeles que han llegado a su vida y quienes siempre lo han apoyado de corazón y con mucho amor en sus diferentes momentos de oscuridad.
  

 
Facebook

Noticias Recientes
Vejez 14 Agosto 2020

Una líder que defiende los derechos de las personas mayores

Una líder que defiende los derechos de las personas mayores
• Yannette Otilia Eslava está en todo. Trabaja como vendedo...
Vejez 14 Agosto 2020

“Gracias a la música conocí el mar”: usuaria de servicios para personas mayores

“Gracias a la música conocí el mar”: usuaria de servicios para personas mayores
• María Inés Afanador es usuaria de uno de los 10 Centros D...
Infancia y Adolescencia 13 Agosto 2020

Remodelan jardín infantil La Cometa, en Kennedy, en adelanto al retorno a la presencialidad

Remodelan jardín infantil La Cometa, en Kennedy, en adelanto al retorno a la presencialidad
• Allí asistían normalmente 186 niños que, acatando las med...
Footer