
• Junto con un equipo interdisciplinario, Carolina Olachica tiene el reto de aportar para la reconstrucción de los proyectos de vida de 100 mujeres en situación de calle.
• Empezó su trabajo con población habitante de calle como promotora social y hoy coordina uno de los servicios de atención con enfoque de género que atiende a las mujeres en situación de calle de la Secretaría de integración Social.
Bogotá, D.C. marzo 8 de 2025. Carolina Olachica, nació en La Peña, Santander en el seno de una familia campesina, y fue precisamente en el campo con sus vecinos que detectó su gusto por el trabajo comunitario.
Este interés la llevó a estudiar psicología y a especializarse en el área social. Inicialmente desarrolló su labor con adolescentes con medida de protección, luego con población indígena y posteriormente con con ciudadanas y ciudadanos habitantes de calle, como promotora social, lo que se convirtió en su mayor pasión.

Esta santandereana amante de la naturaleza, practicante de senderismo y fanática de Mafalda, su “filósofa” de cabecera, es coordinadora del aervicio de atención y desarrollo de capacidades para mujeres habitantes de calle Nuevo Porvenir, en el que, junto con un equipo interdisciplinario, tiene el reto de aportar a la reconstrucción de los proyectos de vida de 100 mujeres en situación de calle.
“Llevo aproximadamente 14 años trabajando con población vulnerable, 9 de ellos con habitantes de calle. Dentro de mi rol como coordinadora de este servicio he encontrado una magia inimaginable, realmente me ha transformado; ha sido una hazaña poder entender sus dimensiones, sus vulnerabilidades y poder aportar algo en la construcción de esa vida que necesitan y que construyen en el servicio de Nuevo Porvenir”, señala Carolina.
Cada día empieza su jornada, conociendo las novedades diarias del servicio, conversando con cada una de las mujeres que tiene bajo su responsabilidad y diseñando con su equipo estrategias para lograr la inclusión social, laboral y familiar de cada una de ellas.

En su trabajo es disciplinada y comprometida, y aunque exigente, su dulzura y sororidad siempre están presentes en la forma en que se relaciona con cada una de las beneficiarias del Nuevo Porvenir, una tarea llena de complejidades por las secuelas físicas y sicológicas que la calle ha dejado en cada una de ellas.
De su figura menuda siempre emana una fuerza inquebrantable con la que busca oportunidades con actores públicos y privados para invitarlos a programas de inclusión. Uno de ellos fue el que organizó con una modista independiente y una de escuela de modelaje , para hacer realidad una pasarela de moda, en las que las beneficiarias del servicio no solo aprendieron a diseñar y a coser , sino a convertirse en modelos de sus propios diseños lo que les permitió ganar confianza, aprender y sumar nuevas herramientas para su vida laboral.
Carolina Olachica, integrante del equipo de la Secretaría de Integración Social, una mujer inspiradora que apoya para que otras mujeres puedan encontrar un nuevo camino y avancen empoderadas y resilientes en busca de nuevas oportunidades.



