
Este jueves se cumplió la quinta jornada de la Llama por la Paz que organiza la Secretaría de Integración Social como manifestación simbólica que respalda los acuerdos de paz
y cuyo fuego estará encendido hasta que logre la firma en La Habana. En esta ocasión la vocería fue asumida por organizaciones de víctimas, la Alta Consejería para los Derechos de las Víctimas, la Paz y Reconciliación, y la Secretaría de Cultura, cuyos mensajes de paz fueron respaldados por el concejal Yezid García y el representante a la Cámara Alirio Uribe, voceros de la Alianza Verde y el Polo Democrático Alternativo, respectivamente.
A través de la música y desde la sensibilidad de quienes son víctimas de la guerra, se visibilizó el deseo de una Colombia en paz para frenar la extensión de la barbarie que produce el conflicto. Acompañados por representantes de organizaciones de víctimas, el secretario de Integración Social, Jorge Rojas Rodríguez; la alta consejera para los Derechos de las Víctimas, Ana Teresa Bernal y la secretaria de Cultura, Clarissa Ruiz, encendieron la llama en una tarde emotiva que ni la lluvia pudo evitar, por la congregación ciudadana en torno a la paz.
Marta Lucia Rentería, quien se define como una mujer negra lideresa de víctimas de la localidad de Bosa y quien fue víctima de desplazamiento forzado por los paramilitares, invitó a reflexionar sobre el significado y la construcción de la paz.
“Queremos vivir en paz porque queremos seguir desarrollando nuestra vida espiritual. Vivir en paz significa tener educación, tener salud, y tener tranquilidad. La paz la hacemos todos no sólo en un proceso con la guerrilla sino con los demás en nuestro día a día. Una construcción verdadera de paz la hacemos con el habitante de calle, con los saberes ancestrales, con los que segregamos. Lo que hacen la Secretaría de Integración Social y la Alta Consejería, cuando nos atienden bien, es construir paz”, indicó Rentería. “Entiéndase que la paz no sólo está en La Habana; la paz está en el corazón y en el pensamiento de cada uno de nosotros y nosotras”, añadió.
En este mismo sentido se manifestó un representante de la agrupación musical de víctimas Asovica. “Nosotros queremos la paz porque estamos cansados de la guerra. Queremos que todos los campesinos que se encuentran en el campo tengan la posibilidad de vivir en paz y tranquilidad. Quienes están en la ciudad no saben lo duro que es vivir en medio del conflicto, y nosotros, los campesinos, terminamos siendo carne de cañón. Por eso hacemos el llamado para que se acabe la guerra”.
Por su parte, Fernando Gil, quien es líder social, enfatizó en el modelo de atención que la Administración Distrital tiene dispuesto para las víctimas. “Con la Alta Consejería para las Víctimas, Bogotá es el ejemplo de atención para nosotros. La ciudad ha sido un colchón donde hemos derramado lágrimas pero gracias a la administración hemos tenido una asistencia enmarcada en los Derechos Humanos. Por eso, el país debe copiar el gobierno de la Bogotá Humana para la atención a las víctimas del conflicto”.
Sumándose a las reflexiones de los líderes y lideresas que proclamaron sus deseos y visiones de paz, el secretario de Integración Social, Jorge Rojas Rodríguez, hizo un reconocimiento al equipo humano de la Alta Consejería para las Víctimas, perteneciente a la Bogotá Humana. “Celebro el importante papel que cumple la Alta Consejería que, además del compromiso que tienen para reivindicar los derechos de las víctimas, también se movilizan por la paz”.
Agradeció igualmente la presencia de los voceros de la Alianza Verde y del Polo Democrático señalando que la paz es un asunto pluripartidista y de la diversidad de la sociedad colombiana, que se manifiesta con el respaldo de la Llama por la Paz. Acto seguido, hizo un llamado al Gobierno Nacional y al Ejército de Liberación Nacional –ELN- para que no se dilate el comienzo del proceso de negociación con esta guerrilla y se establezca con prontitud una mesa de diálogo que asegure una paz sostenible y vinculante a todos los actores del conflicto.



