
• Después de tres años de atención en el Centro Crecer Sin Límites Pardo Rubio, de la Secretaría de Integración Social, Yerick Guillermo Navarro Beltrán, un niño con discapacidad cognitiva moderada, logró su inclusión en una institución educativa distrital.
• Este año, junto a Yerick, seis niños más dieron este importante paso, gracias al trabajo articulado entre los profesionales del centro y sus familias.
Bogotá, D.C, febrero 10 de 2025. Yerick Guillermo Navarro Beltrán es un niño con discapacidad cognitiva moderada y beneficiario del Centro Crecer Sin Límites Pardo Rubio, de la Secretaría de Integración Social, en la localidad de Chapinero. Después de tres años de atención en este espacio, logró su inclusión en el entorno educativo.
Este centro tiene capacidad para atender a 42 niños, niñas y jóvenes. En lo corrido del año, Yerick y seis de sus compañeros lograron ingresar a instituciones educativas distritales, gracias al trabajo conjunto entre los profesionales y sus familias.

Al principio, Sandra Milena Beltrán Ballesteros, madre de Yerick, temía que su hijo dejara el Centro Crecer para ingresar a una institución educativa. Sin embargo, la persistencia de las profesionales y los avances que evidenció en su desarrollo la llevaron a tomar la decisión. “Tenía mucho miedo de dejarlo en manos distintas a las del Centro Crecer, pero su paso por la institución educativa ha sido positivo y no me arrepiento”, confiesa Sandra, una tolimense residente del barrio San Luis, en Chapinero.
Sandra, madre de Yerick y de Liz Navarro Beltrán –quien también tiene una discapacidad física–, no duda en agradecer el apoyo recibido. “Duramos tres años en el Centro Crecer y, gracias a los profesionales, mi hijo mejoró y reguló su comportamiento. Antes no sabía muchas cosas, ahora reconoce los colores y algunos números”, destaca.
Hoy, después de esta experiencia, les aconseja a otros padres de niños con discapacidad: “No debemos limitarlos. Hay que darles la oportunidad de descubrir sus capacidades. A veces pueden lograr más de lo que imaginamos, pero para eso debemos vencer nuestros propios temores”.
Según Natalia Avendaño Velandia, educadora especial del centro, el trabajo con las familias ha sido clave para la inclusión educativa de los siete niños. “Seguimos fortaleciendo sus procesos con talleres de sensibilización para las familias. Desde el área de trabajo social, orientamos a los padres en casa y los guiamos en el día a día. También acompañamos a los niños en alternancia, es decir, quienes asisten tres días al colegio y dos al Centro Crecer, con un seguimiento mensual en la institución educativa para evaluar su proceso de inclusión”, explica la profesional.
La Secretaría de Integración Social reafirma su compromiso con la mejora de los servicios para personas con discapacidad, sus familias y cuidadores. Recuerda que los servicios del Centro Crecer son gratuitos y no requieren intermediarios.
En estos espacios, se brinda atención integral a niñas, niños y adolescentes entre los 6 y 17 años con discapacidad intelectual, autismo o discapacidad múltiple, quienes requieren apoyos especializados. Bogotá cuenta con 16 Centros Crecer, donde se promueve la inclusión social a través del fortalecimiento de habilidades individuales, familiares y comunitarias. Además, se ofrece apoyo alimentario y transporte para facilitar el acceso. Uno de estos centros es el Crecer Sin Límites Pardo Rubio, ubicado en la Transversal 3 Bis Este No. 47 B 45, en Chapinero, el cual cuenta con cupos disponibles.



