
Luego de permanecer cerrado por unas semanas mientras se adelantaron obras de adecuación y ambientación el jardín infantil ‘Mi Pequeño Mundo’ reabrió sus puertas para la atención ampliada
a 110 niños y niñas de la UPZ Timiza, en la localidad de Kennedy.
Este jardín, que hace seis años es manejado por la Secretaría Distrital de Integración Social, fue creado hace 23 años por madres comunitarias quienes lo instalaron en una casa vecinal. Entre las mismas mamás de la comunidad salían los recursos económicos para la dotación y alimentación de los pequeños, además de la autogestión del personal de cuidadoras para los pequeños. Cuando lo asumió Integración Social se adecuó los espacios potenciando la labor que ya había realizado la comunidad a través de la ampliación de servicios como nutrición y cuidado médico e incluso con la contratación de personal técnico y profesional.
El Secretario de Integración Social, Jorge Rojas, lideró la reapertura de las instalaciones las cuales fueron intervenidas con reparaciones locativas por parte del Fondo de Desarrollo Local y la Secretaría. Allí, recorrió el jardín evaluando de primera mano el proceso de adecuación que brindará espacios más confortables y seguros para las niñas y niños del sector. “Este jardín es un ejemplo que debe multiplicarse en más lugares. Primero porque fue el emprendimiento de madres que con ollas comunitarias lo lograron. Segundo porque fue acertada la decisión de crear un jardín donde estaba la casa vecinal. Tercero y no menos importante, lograr hoy tener un espacio adecuado para la atención profesional, segura y de calidad para la primera infancia”, manifestó Rojas.
Añadió que una gobernanza es lo que se evidencia con la apertura del jardín en términos de la valiosa gestión y supervisión de las obras y el futuro de su jardín por parte de la misma comunidad. Por su parte, la Subdirectora Local Magda Azucena Ortega compartió la alegría de poner en servicio el jardín para atender con mayor calidad las necesidades de las familias en el cuidado de sus hijos.
“Estamos con la satisfacción del deber cumplido luego de nuestro compromiso con las familias del sector con oportunidad y calidad. Le cumplimos a la comunidad con el trabajo articulado de las entidades vinculadas demostrando que así podemos construir sociedad brindando un mayor bienestar a las familias y sus hijos, quienes tendrán la felicidad de estar en un jardín renovado y potenciado para su cuidado”, indicó Ortega.
Entre tanto, Yael Rozo, auxiliar de 39 años y quien evidenció parte del proceso comunitario del jardín, indicó los mayores beneficios que traerá un jardín remodelado y repotenciado. “El mayor impacto es brindar la alimentación, el cuidado, la tranquilidad y seguridad para las mamás que no tienen con quien dejar a sus hijos. Esto se logra con el personal psicólogo, de nutrición, maestras profesionales en educación especial, y el personal en conjunto que está a la orden de las familias”, señaló Rozo.
“Todo esto genera un ambiente propicio, agradable y seguro tantopara los niños como para las maestras que les darán afecto y cuidado”, añadió.
Las familias vinculadas al jardín pertenecen a estratos 1 y 2, donde la principal característica es la vinculación de madres cabeza de hogar y población recicladora. Las principales problemáticas del sector se enmarcan en el consumo de Sustancias Psicoactivas y la inseguridad. Adicional, el cuidado de los menores corresponde muchas veces a situaciones de autocuidado o abandono mientras los padres realizan su jornada laboral en el día.













