
• El proyecto pedagógico de la Casa de Pensamiento Intercultural se fundamenta en la cosmovisión y los saberes del pueblo Kichwa, rindiendo homenaje a la Pachamama (Madre Tierra) como símbolo del origen de la vida y la fertilidad de la mujer, reconocida como dadora de vida.
Bogotá, D.C, abril 1 de 2025. Gracias al componente de enfoque diferencial, la Secretaría Distrital de Integración Social continúa promoviendo la recuperación y conservación de los usos, costumbres y tradiciones ancestrales, con el fin de fortalecer en los niños, niñas y sus familias que habitan en Bogotá el arraigo por su identidad cultural.
Es así como la Subdirección Local de Engativá, en articulación con el pueblo Kichwa, celebró el ‘Kuya Raymi’, fiesta de la vida y la fertilidad, alrededor de semillas, alimentos, música y danza, como un homenaje a la ‘Pachamama’ (la Tierra). Esta festividad representa el inicio de la vida y la fertilidad de la mujer como ser dador de vida.

La Casa de Pensamiento Intercultural Wawakunapak Yachahuna Wasi de Engativá atiende a 45 niños y niñas, en su mayoría de origen indígena del Ecuador, en los niveles de sala materna, caminadores, párvulos, prejardín y jardín.
El coordinador de la Casa de Pensamiento, Raúl Enrique Tunca Quimba, expresó la importancia del equipo que la conforma: “Está integrado por grandes profesionales que, de la mano de nuestros sabedores, aportan, consolidan y hacen realidad este proyecto. Son cinco maestras profesionales, una auxiliar pedagógica y tres sabedores del pueblo, o personas mayores del Consejo Indígena Kichwa, quienes ayudan con el fortalecimiento cultural del idioma, el tejido, la música, la tierra y la siembra. A ellos se suman las compañeras del área administrativa, la profesional en cocina y nuestra guardia de seguridad”.

Con respecto a la importancia de la fiesta del ‘Kuya Raymi’, Raúl Enrique destacó: “En este mundo de la modernidad buscamos conservar nuestras costumbres y nuestro origen. Por eso, para nuestra cultura, el ‘Kuya Raymi’ es una fecha muy especial, un acontecimiento que nos permite preparar a la Pachamama con música, alimentos y un compartir para celebrar la fertilidad. Nos conduce a no olvidar de dónde venimos y también a que los padres recuerden la importancia de enseñar a sus hijos la lengua Kichwa”.
Durante la celebración, se festeja el año nuevo, el inicio de un nuevo ciclo de siembra y se fortalece el sentido de pertenencia a sus costumbres y cultura. De manera dinámica, los participantes comparten algunos de los alimentos que cultivan en la huerta de la Casa y disfrutan de un gran momento de cultura y alegría.
Los niños y niñas, rodeados y al cuidado permanente de sus maestras, danzan, cantan y degustan los manjares que les brinda la tierra. “Es una muestra de agradecimiento por todo lo que nos da la vida: la tierra, el sol y el buen vivir con uno mismo y con los demás con quienes compartimos relación y entorno”, concluyó el coordinador de la Casa de Pensamiento Intercultural Wawakunapak Yachahuna Wasi.



