
- En Bogotá, la inseguridad alimentaria disminuyó de 13,9 % en 2024 a 9,6% en 2025. La inseguridad alimentaria grave se redujo a la mitad, pasando de 2,8 % a 1,4 % entre 2024 y 2025. Con esto, la ciudad supera la meta prevista en el Plan Distrital de Desarrollo.
- Por segundo año consecutivo, la capital del páis reduce de manera contundente la inseguridad alimentaria, ya son más de 979.000 personas las que han salido de esta situación en los dos primeros años de la administración del alcalde Galán.
- La estrategia Bogotá sin Hambre 2.0 consolida sus resultados en la lucha contra la reducción de la inseguridad alimentaria con más de 942.000 personas atendidas con apoyo alimentario del Distrito en los servicios sociales de la Secretaría de Integración Social (SDIS) y de la Secretaría de Educación Distrital (SED).
- Con Misión Nutrición Bogotá, el Distrito ha rescatado más de 735 toneladas de alimentos, beneficiando a 8.745 familias en inseguridad alimentaria.
Bogotá, D.C., mayo 21 de 2025. De acuerdo con el DANE y la FAO, la inseguridad alimentaria grave en Bogotá se redujo a la mitad pasando de 2,8 % en 2024 a 1,4 % en 2025 (-1,4 puntos porcentuales), lo que representa que 121.000 personas superaron esta condición en la ciudad. En solo dos años, entre 2023 y 2025, ya son 269.000 personas las que han salido de la inseguridad alimentaria grave en Bogotá.
Los resultados también evidencian una reducción de la inseguridad alimentaria total (moderada o grave) de - 4,3 puntos porcentuales, al pasar de 13,9 % en 2024 a 9,6 % en 2025. Esto significa que en el último año 415.000 personas residentes en Bogotá dejaron de estar en situación de inseguridad alimentaria.

Bogotá presentó además un mejor desempeño frente a la prevalencia nacional. La inseguridad alimentaria total del país fue de 21,1% en 2025, mientras que la inseguridad alimentaria grave se ubicó en 3,4 %.
El desempeño de Bogotá supera el de la Nación tanto en nivel como en cambio porcentual. Mientras que Nación reduce la inseguridad alimentaria total a una tasa de 17 %, Bogotá lo hace en un 33 %. Y en el caso de inseguridad alimentaria grave, aquella relacionada con el hambre, la velocidad de reducción de Bogotá es del 50 %, muy superior a la de Nación del 29 %.
Con estos resultados, la ciudad se consolida como referente en la lucha contra el hambre, y en lo corrido de la Alcaldía de Carlos Fernando Galán, 979.000 bogotanos y bogotanas han logrado superar la inseguridad alimentaria.
Estos resultados evidencian, además, el cumplimiento anticipado de la meta cuatrienio establecida en el Plan Distrital de Desarrollo, que proyectaba reducir a la mitad la prevalencia de inseguridad alimentaria grave para 2027, ubicándola en 2,2 %, y en 2025 ya vamos en 1,4 %.
Los indicadores del DANE y de la FAO siguen la metodología FIES de la FAO y son calculados en la Encuesta de Calidad 2025 que es representativa para Colombia, departamentos y Bogotá.
La apuesta de la Alcaldía con Bogotá sin Hambre 2.0
Desde el inicio de la administración de Carlos Fernando Galán, en 2024, el Distrito ha trabajado de manera articulada en la estrategia Bogotá sin Hambre 2.0, liderada por las secretarías de Integración Social, Educación y Desarrollo Económico, y con el apoyo de Misión Nutrición Bogotá, esta última liderada por Carolina Deik, primera dama, y actores no gubernamentales. Bogotá sin Hambre 2.0 cumple el propósito de fortalecer la disponibilidad, el acceso y el consumo de alimentos en la ciudad, llegando a las poblaciones qué más lo necesitan.
La estrategia se desarrolla a través de: i) servicios de atención directa en comedores comunitarios y escolares, el Programa de Alimentación Escolar y comedores en servicios sociales; ii) transferencias monetarias; iii) acciones solidarias contra el hambre; iv) fortalecimiento del mercado de alimentos; y v) reducción del desperdicio de alimentos.

Servicios de atención directa: comedores y plan de alimentación escolar
Durante la Alcaldía de Carlos Fernando Galán, la Secretaría de Integración Social ha abierto 22 nuevos comedores comunitarios, alcanzando un total de 136 comedores comunitarios operando en la ciudad. Estos resultados representan la mayor apertura de comedores comunitarios desde que se creó el programa en 2007 y han permitido ampliar la atención a personas en extrema exclusión o situaciones de pobreza extrema, pobreza moderada o vulnerabilidad por inseguridad alimentaria. Demostrando el compromiso de Bogotá en la lucha contra el hambre, se tiene previsto llegar a 141 comedores comunitarios en 2026.
Otro canal fundamental son los 368 comedores en servicios sociales de Integración Social (jardines, personas mayores, habitantes de calle, personas con discapacidad, entre otros).
A lo anterior se suman 232 comedores escolares que brindan comida caliente, de los cuales 20 fueron lanzados en lo corrido de la alcaldía de Carlos Fernando Galán. Hoy, más de 710 mil estudiantes reciben atención alimentaria y se entregan cerca de 869 mil complementos diarios, consolidando esta estrategia como una herramienta clave para garantizar permanencia educativa y reducir la inseguridad alimentaria en la ciudad.
Y finalmente, comedores comunitarios, comedores escolares y 368 comedores que operan en otros servicios sociales del distrito, desde el inicio de la administración de Carlos Fernando Galán, más de 942 mil personas han sido atendidas con apoyo alimentario del Distrito con servicios sociales de la Secretaría de Integración Social y con el Programa de Alimentación Escolar de la Secretaría de Educación.
Acciones sobre los mercados de alimentos y contexto macroeconómico
Adicionalmente, la Secretaría de Desarrollo Económico ha implementado 26.635 espacios de comercialización por medio de 1.323 Mercados Campesinos Bogotanos, en los que han participado más de 970 productores. Adicionalmente, con la estrategia de Mercados Solidarios se entregaron 5.349 canastas de alimentos frescos y se han sensibilizado a 992 familias. En el 2025, el crecimiento económico de la ciudad fue de 3,9 % y la tasa de desempleo cerró en 8,2 %, la cifra más baja registrada desde 2007.

Articulación público-privada para erradicar el hambre en Bogotá
La Alcaldía de Bogotá ha priorizado las transferencias monetarias a pobreza extrema (nivel A del Sisbén), personas mayores y personas con discapacidad, entregando transferencias a más de 580.000 personas de estas poblaciones.
Adicionalmente, se ha consolidado alianzas estratégicas con Fundación Éxito y Jerónimo Martins (Tiendas ARA), las cuales continúan en 2026 mediante la entrega de 1.000 bonos canjeables por alimentos para prevenir el bajo peso gestacional y la desnutrición en niños y niñas menores de cinco años.
Así mismo, desde Misión Nutrición Bogotá, iniciativa de la gestora social, Carolina Deik y la Cruz Roja, se ha logrado rescatar más de 735,7 toneladas de alimentos perecederos y no perecederos donados por la industria de alimentos y 30.000 litros de bebidas. Esto nos ha permitido llegar a 54 fundaciones en 8 localidades de la ciudad, beneficiando a 8.745 familias en situación de inseguridad alimentaria. Junto a los aliados estratégicos UNICEF y FAO, estamos contribuyendo de forma concreta a la reducción de la desnutrición infantil en Bogotá.
Inversión de la Alcaldía en Bogotá sin Hambre 2.0
La inversión de Bogotá sin Hambre 2.0 en 2025 fue de más de $1,8 billones de pesos: $946.000 millones fueron destinados al PAE (Programa de Alimentación Escolar); más de $293.000 millones para la alimentación en servicios sociales; $620.000 millones en transferencias monetarias del Ingreso Mínimo Garantizado; y para el fortalecimiento de mercados campesinos y solidarios $3.4 mil millones.
La reducción del hambre en Bogotá es un resultado verificable y medible. Las cifras presentadas por el DANE confirman que la ciudad avanza con hechos concretos en la garantía del derecho a la alimentación y en la protección de los hogares más vulnerables. Bogotá demuestra que, cuando existe articulación institucional, inversión social sostenida y una estrategia focalizada en quienes más lo necesitan, es posible transformar las condiciones de vida de cientos de miles de personas y reducir de manera efectiva la inseguridad alimentaria en la ciudad.



