
Muchos de nosotros y por diferentes circunstancias hemos estado presentes y como protagonistas principales en diferentes actos luego de un trasegar educativo, ya sea en
premiaciones al haber realizado una gestión exitosa o despedidas en donde las lagrimas han rodado por las mejillas tras el quebranto irresistible del amor de quienes se quedan y extrañarán nuestra presencia.
Estos eventos mencionados hacen parte de nuestra vida y crecimiento personal, laboral y educativo, pero para Lina Marcela Rincón Manrique una joven de 18 años este momento es diferente pues todos los eventos le llegan juntos a su vida con el elemento más feliz que ella pueda experimentar, salir al mundo a buscar su destino.
Por más de seis años, Lina Marcela vivió bajo el mismo techo con niñas, niños y adolescentes que compartían la misma situación tras sufrir algún tipo de violencia intrafamiliar en sus hogares y que fueron llevados a los Centros Integrales de Protección de la Secretaría de Integración Social bajo medida de restablecimiento de derechos.
Para Lina no fue fácil el comienzo de su proceso al interior de los CIP, como no lo es para cada niña, niño y adolescente que debe asumir una vida lejos de su familia pero que por su bienestar, tras sufrir vulneración de sus derechos, están hoy en día viviendo bajo la guía y trabajo dirigido de equipos interdisciplinarios que laboran bajo la consigna de realizar los derechos de estas personas y generarles un proyecto de vida con los lineamientos de la Subdirección para la Familia de la SDIS, la cual coordina, administra y supervisa las acciones que de manera integral se llevan a cabo en estos centros de protección.
Lina trabajó con dedicación y perseverancia para hacer que su proceso de crecimiento personal, educativo y de inclusión social la llevará por el camino del éxito, en contra de las dificultades del pasado que amenazaban la realización de su proyecto de vida, el cual inicia ahora tras su egreso del CIP Jairo Aníbal Niño.
Ella empezará a realizar su más preciado sueño, el de vivir bajo la responsabilidad adquirida con la ilusión de convertirse en la mejor psicóloga. “Quiero cambiar el mundo para que vivamos felices”, afirmó.
Hoy la SDIS celebra el esfuerzo y proceso que Lina Marcela tuvo al interior de los CIP, y como quien despide a un hijo que vuela en busca de su destino, le augura y desea todos los éxitos para que la felicidad, la dignidad y el ejercicio pleno de sus derechos como ciudadana nunca dejen de estar presentes en cada paso que dé en busca de sus sueños… buen viento y buena mar Lina Marcela.



