
• Detrás de cada conexión, hay personas que tienen sueños, que madrugan y usan el transporte público con el propósito de conectar oportunidades para los hogares bogotanos que más lo necesitan.
• Conozca cómo es el día de un operario de ETB y su percepción frente al programa Conexión Social, Bogotá me conecta.
Bogotá, D.C., febrero 10 de 2026. ¿Sabe quién está detrás de cada conexión de internet gratuito de la Secretaría de Integración Social?
Detrás hay personas que tienen sueños, que madrugan, cogen TransMilenio y trabajan no solo motivados por sus familias, sino porque tienen la convicción de que, a través de su labor, llevan oportunidades a las personas que más lo necesitan.

Andrey Gómez es un operario de la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB). Todos los días, desde las 4:30 de la madrugada, inicia su jornada. Motivado por su familia, a la que considera su motor, atraviesa media Bogotá para llegar a trabajar, desde Molinos, en la localidad Rafael Uribe Uribe coge un TransMilenio hasta Suba, exactamente en la calle 139 con Avenida Cali.
Allí, junto a otros compañeros, empieza a hacer realidad el sueño de miles de personas vulnerables de esa localidad. Revisa la agenda y arranca a golpear las puertas de los hogares de los estratos 1 y 2 para instalar el internet gratis de 25 megas, que se lleva a cabo en el marco del programa Conexión Social: Bogotá me conecta, una alianza entre la Secretaría de Integración Social y ETB.
Andrey explica que “mucha gente piensa que esto es mentira, porque nadie piensa que las cosas son regaladas, entonces, muchas veces me ha pasado que yo llego, y la gente me dice: ‘Uy, no pensé que eso fuera cierto’. Entonces, uno se siente feliz porque está colaborando y ayudando a personas que en verdad lo necesitan”.

Llegar a casas humildes, donde el piso es de tablas, es algo que lo pone a reflexionar. Sin embargo, asegura que la red llega a esos rincones y, con ella, la felicidad de conectar oportunidades para una nueva familia.
Al finalizar cada jornada, Andrey asegura: “Me quedo con la labor cumplida, con las sonrisas de agradecimiento de los beneficiarios. Me queda que aún hay entidades que se preocupan por las familias más pobres de la ciudad”.



