
• 50 personas, entre usuarios del Centro Día Casa de la Sabiduría Amaru y colaboradores de la empresa, compartieron más que un plato de comida para promover el diálogo, la empatía y el intercambio entre generaciones.
• 'Comidas Compartidas’ hace parte del programa de voluntariado ‘Más Manos por Bogotá’ que lidera el Distrito, en cabeza de la Secretaría Distrital de Integración Social.
Bogotá, D.C, 21 de julio de 2026. Un plato de comida fue la excusa para conectar a 50 personas, entre adultos mayores de la Casa de la Sabiduría Amaru y voluntarios de Grupo Zona Franca de Bogotá (ZFB), quienes participaron de una nueva edición de ‘Comidas Compartidas’.
Cada uno de los voluntarios del Grupo ZFB llegó hasta la localidad de Fontibón con dos almuerzos, con la idea de compartirlo con los adultos mayores, usuarios recurrentes de la Casa de Sabiduría Amaru. Pero, más allá de compartir el alimento, la idea de este encuentro era participar de una conversación nutritiva para derribar prejuicios y comprender que son más las cosas que unen a los habitantes de Bogotá, que las que los diferencian.

“El objetivo de Comidas Compartidas es, básicamente, que nos podamos sentar a almorzar y conversar con personas que también son ciudadanos de Bogotá, pero que probablemente viven en circunstancias muy diferentes y en zonas muy distintas de la ciudad, para empezar a construir ciudadanía desde otras visiones”, explicó Isabella Barrios, quien lidera esta estrategia, que hace parte del programa de voluntariado ‘Más Manos por Bogotá’.
Para Paulina Duque, colaboradora del Grupo ZFB y debutante como voluntaria en ‘Comidas Compartidas’, la experiencia significó comprender que el verdadero sentido del encuentro no era ayudar desde una posición de superioridad, sino reconocerse como iguales.
“Estoy muy agradecida. Es mi primera vez como voluntaria y creo que lo más importante es que uno no viene a ayudar o a mostrarles a los demás cómo se hacen las cosas. Para nada, aquí estamos de igual a igual, de tú a tú, con las ganas de compartir lo que realmente somos. Y qué mejor forma de hacerlo que a través de algo tan cotidiano como un alimento”, expresó Paulina.
Un espacio que unió generaciones
Elsa Bravo, una de las personas mayores que asiste semanalmente a las actividades del Centro Día, también participó de la actividad y terminó el encuentro con una sonrisa y un apretón de manos con su compañera de conversación y de almuerzo. “Me sentí muy bien, muy contenta", dijo.
Durante el almuerzo, Elsa descubrió que, más allá de la diferencia de edades, ambas compartían muchas experiencias y reflexiones sobre la vida. “Encontramos cosas en común y coincidimos en el cambio que se ha presentado en las familias con el paso de los años”, agregó.
En la jornada, tanto las personas mayores como los voluntarios dejaron un mensaje: independientemente de donde uno esté, las diferencias desaparecen cuando alguien decide escuchar la historia del otro.
Al finalizar el encuentro, los voluntarios del Grupo ZFB hicieron un recorrido por la Casa de la Sabiduría Amaru, para conocer los servicios que benefician a cerca de 540 personas mayores de la localidad de Fontibón.
‘Comidas Compartidas’ nació hace cerca de dos años y, desde entonces, ha realizado más de 20 encuentros que conectan a voluntarios de empresas privadas con beneficiarios de distintos programas sociales del Distrito, y que apuntan a empatizar con las diferentes realidades que habitan Bogotá.



