
- - Reducción de la pobreza, de la inseguridad alimentaria, así como la ampliación de cobertura en los servicios sociales y la generación de oportunidades para los más vulnerables, hacen parte de los principales hitos de la administración del alcalde Carlos Fernando Galán.
Bogotá, D.C., agosto 5 de 2026. Felices 488 años a la ciudad que avanza con menos personas pobres, menos hogares con hambre y con más inclusión social, transformando la vida de miles de ciudadanos. Hoy, esos resultados se reflejan en los indicadores y en las historias del día a día de las familias que acceden a los servicios sociales de la Secretaría Distrital de Integración Social.
Menos hambre
En Bogotá son cada vez menos las personas que se acuestan con hambre en la administración del alcalde Carlos Fernando Galán. A través del programa Bogotá sin Hambre 2.0, alrededor de un millón de personas recibieron apoyo alimentario en servicios sociales de las secretarías de Integración Social y Educación.

Ahora, en los 141 comedores comunitarios se cuentan historias y se reducen las cifras de inseguridad alimentaria, porque más personas reciben comida caliente saludable. En dos años de gestión, 979.000 personas superaron la inseguridad alimentaria, según cifras del DANE y la FAO.
Menos pobreza
“Superar la pobreza no es un gesto de caridad. Es un acto de justicia”. Esta frase de Nelson Mandela resume uno de los logros más importantes de la administración Galán: generar más oportunidades para quienes más lo necesiten. Muestra de ello son las 477.000 personas que salieron de la pobreza durante los dos primeros años de gestión. Entre 2023 y 2025, la pobreza monetaria pasó de 24,3 % a 17,8 %, con la cifra más baja reportada.
¿Cómo se logró? De la manera más fácil y rápida, 1,7 personas pobres y vulnerables, con un solo clic, accedieron a las diferentes aplicaciones bancarias para recibir las transferencias monetarias del programa Ingreso Míimo Garantizado (IMG).
Más cuidado para las personas mayores de 60 años
Bogotá está envejeciendo y, con ello, vienen grandes desafíos para garantizar una vejez digna. Por eso, la ciudad cambió la forma de atender a esta población.

La ciudad se convirtió pionera en Latinoamérica con un servicio sociosanitario, que integra atención en salud con servicios de cuidado para atender a personas mayores en abandono. Además, fortaleció el servicio de cuidado transitorio para quienes están en habitabilidad en calle o en riesgo de estarlo, pasando de 260 a 415 cupos desde el inicio de la Alcaldía de Carlos Fernando Galán.
Más oportunidades para las personas con discapacidad
La atención por separado para personas con discapacidad quedó atrás. Ahora, esta población cuenta con un Centro de Referenciación (CADIS+) que orienta a las personas y las conecta con los servicios que necesitan en un solo lugar.
Con este modelo, Bogotá pasó de atender a 111.000 personas en el cuatrienio anterior a 137.588 personas con discapacidad, es decir, 26.000 personas más. Además, Integración Social ya adecuó seis servicios para hacerlos más accesibles e incluyentes y trabaja en la adaptación de otros seis, con el objetivo de cerrar 2026 con 12 servicios que respondan mejor a las necesidades de esta población.
Menos barreras de acceso para los habitantes de calle
Los ciudadanos habitantes de calle no solo encuentran un servicio de paso. Con la apertura de los Centros de Inclusión Liberia y El Camino en 2026, ellos tienen un espacio para desarrollar sus capacidades, la autonomía y la toma de decisiones sobre su propio futuro.
También, quienes deciden continuar habitando la calle pueden acceder a servicios como el nuevo autocuidado del Tercer Milenio, un espacio para su higiene y cuidado personal en una zona de alta concentración de esta población. Además, equipos interdisciplinarios recorren las calles y el sistema TransMilenio para identificar a las personas, orientarlas y conectarlas con la oferta social y de salud del Distrito.



