
- - Judy Mora, participante de Cuidándome, Cuidándonos cuenta cómo en esta estrategia aprendió nuevas formas de criar, escuchar y acompañar, para que sus hijos crezcan sabiendo que su familia es su lugar seguro.
Bogotá, 11 de agosto de 2026. En Verbenal del Sur, en una zona rural de Bogotá, vive Judy Alexandra Mora junto a su esposo, sus dos hijos, una perrita, una gata y tres pollitos. Allí, entre las labores del hogar y las máquinas de coser con las que confecciona chaquetas, ha construido el lugar que más valora: un hogar tranquilo para su familia.
Judy tiene 30 años y es mamá de David Adrián, de ocho, y Juan David, de un año. Llegó a Cuidándome, Cuidándonos buscando herramientas para fortalecer la crianza y aprender a relacionarse de una manera diferente con sus hijos.
“Para mí, la base más sólida es un hogar seguro, porque nosotros somos el lugar seguro de nuestros hijos. La idea es poderlos educar de la mejor forma y no educarlos como nos educaron a nosotros”, cuenta.
Uno de sus mayores aprendizajes estuvo en la comunicación con David, quien ya cursa segundo de primaria. “Aprendí a hablarle respetuosamente, a comunicarme de una forma asertiva para que él me entienda y yo también poderlo entender”.
Durante las sesiones también reflexionó sobre el hogar que quiere construir. En un lienzo plasmó ese entorno de amor, paz y tranquilidad que encuentra en su propia casa, donde, pese a las dificultades económicas, puede compartir tiempo con sus hijos y su esposo.
Judy reconoce que ser mamá no siempre es sencillo. Las responsabilidades pueden acumularse y el cansancio aparecer. Por eso, también se queda con una herramienta sencilla pero valiosa: “Aprender a respirar, tomar un poquito de conciencia y otra vez seguir adelante”.
Para ella, Cuidándome, Cuidándonos significó justamente eso: aprender nuevas formas de criar, escuchar y acompañar, para que sus hijos crezcan sabiendo que su familia es, ante todo, su lugar seguro.



