
• Por medio del juego, las niñas y niños desarrollan diferentes habilidades y fortalecen su musculatura gracias a la experiencia en el agua.
• Madres cuidadoras beneficiarias de transferencias monetarias y del Centro Crecer Sin Límites Pardo Rubio, de Chapinero, no se pierden las clases y se convierten en un gran apoyo para sus hijos.
Bogotá, D.C. mayo 22 de 2025. Desde hace cinco años y procedente de Maracaibo, Venezuela, llega al barrio San Luis de la localidad de Chapinero Helen Prieto, una joven de 31 años, acompañada de su esposo y sus dos hijos: una niña de 7 y un niño de 11 años.
Tras la búsqueda de oportunidades, conocen los servicios que presta la Secretaría de Integración Social en la localidad de Chapinero y aceptan la vinculación de su hijo Esteban Abel Díaz Prieto en el centro Crecer sin Límites Pardo Rubio para niños y niñas con discapacidad. También reciben subsidio de alimentación por medio de transferencias monetarias.

“Para nosotros es toda una bendición los programas de la Secretaría, y más cuando nos dan la mano tras haber migrado de nuestro país por falta de oportunidades. Este país es maravilloso, esta ciudad nos ha brindado un gran apoyo”, destaca Helen, quien hace parte del grupo de madres cuidadoras que, por primera vez, asisten con sus hijos a una piscina.
Para Esteban también es la primera vez, y para su progenitora es la mejor oportunidad para compartir esta nueva experiencia con su hijo. “Asistimos con el niño desde hace dos años al centro Crecer, con unos avances grandiosos. Recibimos la transferencia monetaria y ahora nos brindan la oportunidad de un curso de natación para el niño en compañía de sus padres, lo que les facilita su aprendizaje, ya que podemos compartir con ellos esta nueva experiencia. Ahora lo difícil es sacarlo del agua, porque quedó encantado”, dice la madre.

El programa de medio acuático para personas con discapacidad busca su fortalecimiento físico (ayuda a mejorar la fuerza, coordinación, equilibrio y flexibilidad) y su salud mental (promueve la confianza, la independencia y la socialización, además de ser una actividad relajante y estimulante).
"La idea es que con esta primera clase de ambientación al medio acuático, y por medio del juego, los niños y las niñas desarrollen diferentes habilidades, comenzando con actividades de desplazamiento para que aprendan a caminar en el agua, atrapar y traer elementos, enseñarles a soplar, y como primera habilidad, que hagan burbujas con la cara dentro y fuera del agua, para que así aprendan a desplazarse”, explicó Viviana Cárdenas, profesional en Ciencias del Deporte y Educación Física y profesora de natación de la escuela POLSITP en el Centro de Desarrollo Comunitario Simón Bolívar de Usaquén.
Estos espacios de recreación y deporte acuático, ubicados en los Centros de Desarrollo Comunitario (CDC) de las localidades de Usaquén, Santa Fe - Candelaria, San Cristóbal, Usme, Kennedy y Bosa, están disponibles igualmente para la comunidad en general.
Cada piscina tiene una capacidad diferente de cupos disponibles. Para acceder a las actividades acuáticas e inscribirse en las diferentes prácticas libres, los interesados deben acercarse al Centro de Desarrollo Comunitario de su elección, donde están ubicadas las piscinas:
• Santa Fe – Candelaria: CDC Lourdes (Cra. 2 #4 – 10)
• Usme: CDC Julio César Sánchez (Cll 91 Sur #4C-26)
• Usaquén: CDC Simón Bolívar (Cll 165 No. 7 – 38)
• Bosa: Porvenir (Cra. 100 #52 - 24, Sur)
• Kennedy: Bella Vista en Patio Bonito (Cl. 38 Sur #94C-29)
• San Cristóbal: CDC La Victoria (Dg. 37 Bis Sur #2-8)



