
• La comunidad de vida El Camino cuenta con un total de 150 cupos para ciudadanas y ciudadanos exhabitantes de calle y a la fecha se han trasladado 52.
• Entre emoción y nuevas expectativas se resumen las principales sensaciones de las ciudadanas y ciudadanos exhabitantes de calle.
• El Camino está ubicado en la Carrera 69 #47 – 87, localidad de Engativá.
Bogotá, D.C., mayo 31 de 2024. Luego de un gran evento que despertó muchas emociones, expectativas y esperanzas, el día finalmente llegó. Las ciudadanas y ciudadanos habitantes de calle no veían la hora de trasladarse a la nueva estructura de la comunidad de vida El Camino. Sin embargo, sabían que debían esperar unos días más mientras se organizaban todos los detalles necesarios para mudarse al nuevo edificio.
El día a día de los participantes de la comunidad de vida se había transformado en una constante mirada hacia la nueva sede, pensando en el cambio que sus vidas experimentarían al estar allí. Al fin se estableció la fecha de traslado, e inmediatamente las sonrisas y la emoción se apoderaron de la población. Comenzaron a empacar sus pertenencias, doblar su ropa y, quizá, depurar aquello que ya no les servía.

Mientras empacaba sus libros en una maleta, Miguel Sepúlveda, un ciudadano de la Comunidad de Vida El Camino, afirmó: “Me siento muy feliz por pasarme al otro lado. Allí estaremos más cómodos, todo será nuevo y, en general, creo que el servicio seguirá mejorando. Nuestra calidad de vida mejorará”.
Así, los traslados comenzaron y, en grupos de cuatro personas, empezaron a llevar todas sus pertenencias al nuevo edificio de la Comunidad de Vida El Camino. Cada paso los acercaba a una nueva vida, y la emoción crecía mientras se dirigían a recibir su nueva casa.
“Estoy llegando a la nueva sede de El Camino y tengo muchas expectativas, aquí espero que podamos iniciar una nueva vida y hacer una vida realmente incluyente, tener una ruta laboral exitosa y muchas becas, en general hay muchas expectativas”, exclamó Luis Pottes, un participante del servicio.

Por su parte, Sandra Correa, quien también forma parte de la comunidad de vida, manifestó: “Llegando a este nuevo hogar, quiero agradecer el trabajo tan arduo que hacen cada uno de los profesionales de Integración Social, quienes nos ayudan a superar nuestra habitabilidad en calle, este espacio nos va a ayudar a aclarar nuestros objetivos para tener una mayor inclusión social”.
Finalmente, ingresaron a la nueva estructura. Como música para sus oídos, la coordinadora les dijo: "Bienvenidos a su nuevo hogar". Inmediatamente fueron trasladados a sus habitaciones, donde encontraron muebles, camas y sábanas, todo nuevo.
Como parte de la estrategia para eliminar las formas extremas de exclusión contra la población habitante de calle, en la comunidad de vida El Camino se les brinda una atención integral, un permanente acompañamiento psicosocial y nuevas oportunidades pensadas en su Bien-Estar y en la superación de la vida en calle.



