
Anderson, Luisa, Fernando, Juliana, Edwin, Juan, Keithyn, Saidy, Karen, Andrés, Dadifer, Erik, Angie, María y Fernanda han visto el mar. Sus ojos, acostumbrados a la frialdad del cemento
en una ciudad que alguna vez fue de agua, hoy se regocijan y mecen al ritmo del mar Caribe. Hechizados por tanta agua junta y sintiendo el cosquilleo de la arena bajo sus pies, buscan la sorpresa en cada concha, cada cangrejo, cada cosa que asalta sus pasos.
Llegaron el lunes y antes de sumergirse en la inmensidad del Caribe, que tardaron en diferenciar del azul del cielo, ya tenían un sueño cumplido: montar en avión. Recorrieron los 34 kilómetros que separan la ciudad de Santa Marta del Parque Tayrona con el vértigo del despegue aún en sus cuerpos.
Por las playas del parque se escucha la algarabía de 15 niños y niñas, entre los 8 y 14 años, que muchas veces soñaron otros mundos al ver perderse en el horizonte los aviones que los arrancaban por unos minutos de sus trabajos. ¡Si!, trabajos. Estos niños hacen parte las 45.263 niñas, niños y adolescentes que entre 2011 y 2013 dejaron de trabajar en Bogotá.
Sus risas se han unido al encanto del Caribe y son los representantes y la medida de grandes pasos en el camino hacia la erradicación de la pobreza extrema en Bogotá.
Son beneficiarios de los Centros Amar, lugares de atención integral que la Secretaría Distrital de Integración Social –SDIS- desarrolla como espacios de garantía de restablecimiento de derechos a niños, niñas y adolescentes en situación o en riesgo de trabajo infantil.
Los 15 niños y niñas que hoy cumplen dos de los sueños con los que en algún un momento todos hemos fabulado, estarán hasta el viernes en el Tayrona acompañados de cinco profesionales de los Centro Amar de Chapinero y Fontibón.
Estos pequeños están cumpliendo sus sueños gracias a un trabajo conjunto de la SDIS con la empresa privada (Avianca, Aviatur y SOTENCO). Volverán a contar historias de mar y aire. Y en el aeropuerto los recibirán sus padres y madres con el encanto de ver, en sus hijos, cumplidos los sueños que muchos de ellos aún están por cumplir.




