
Maicol ya se había acostumbrado a madrugar. Ganándole a la salida del sol, se convertía en el ayudante de su padre. Era el encargado de recibir los billetes y monedas de los pasajes
, así como estar atento a que ningún samaritano se pasara de listo y no pagara el pasaje. Cuando no acompañaba a su padre, igual madrugaba, estas veces para ayudar a Catalina, “la esposa de mi papá” dice, a hacer aseo a la plaza de mercado.
Maicol tiene 10 años, dos hermanas y hacia parte, hasta hace poco, de los miles de niños en riego o situación de trabajo infantil en Bogotá. Ahora es uno de los más de 38.975 niños, niñas y adolescentes que han dejado de trabajar en la ciudad.
Cifras
En 2011, 194.208 niñas, niños y adolescentes trabajaban en Bogotá. Según el DANE, en 2012 lo hacían 187.920 y en el año 2013, 148.945, una caída histórica de 38.975 niñas y niños menos trabajando.
Desde la entrada en vigencia del actual Plan de Desarrollo Bogotá Humana 2012 - 2016, la ciudad se ha convertido en líder en la lucha contra el trabajo infantil. Con programas como los Centros Amar y estrategias como la Estrategia Móvil para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil la ciudad ha aportado un 31% en la tasa de reducción nacional de este flagelo.
Centros Amar
La Secretaría Distrital de Integración Social – SDIS- ha puesto en marcha centros de atención integral con modelos pedagógicos ligados a las condiciones y necesidades de vida de los niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo. Los Centros Amar son espacios fijos donde niñas y niños en situación o riesgo de trabajo infantil, se encuentran a sí mismos, sanan sus heridas y descubren su talento para el arte, el estudio, el deporte y la cultura.
En estos centros se integran acciones para la protección, garantía y restablecimiento de los derechos de niños, niñas y adolescentes, buscando fortalecer y potenciar sus capacidades contribuyendo con su desarrollo integral, favorecer su inclusión y el reconocimiento como sujetos de derechos y promover la construcción de corresponsabilidad familiar.
Superando la segregación social
Maicol ahora hace parte del Centro Amar de San Cristóbal, el undécimo de su tipo en la ciudad.
Todos los días, mientras sus padres trabajan y sus hermanas asisten a la escuela, el llega a una casa ubicada en el barrio Bello Horizonte de la localidad de San Cristóbal acondicionada con aulas y espacios propicios para su desarrollo. Allí compartirá espacio y actividades con otros 129 niños, niñas y adolescentes entre los 5 años a los 17 años 11 meses.
“A mi me gusta mucho venir al centro Amar porque los profesores me ayudan con las tareas y además este año hemos tenido salidas pedagógicas a los parques, las piscina, las bibliotecas, la Plaza de Bolívar y el Congreso de la República. También me gusta estar con mis amigos y participar de todas las actividades que realizamos (…) estoy muy contento porque ahora desayuno y almuerzo en el centro antes de ir al colegio” dice Maicol, quien desde que esta en el centro Amar ha podido regresar al colegio.
Con la puesta en marcha del Centro Amar de San Cristóbal, inaugurado el 10 de octubre, se completan once centros de atención integral y se avanza en el objetivo de atender a 3.000 niñas, niños y adolescentes trabajadores o en riesgo de estarlo.



