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Secretaría Distrital de Integración Social

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Vejez

En la formulación de la nueva Política Pública de Vejez, Bogotá deberá abordar el envejecimiento como un reto estructural y no individual

Vejez

 

• Esa es una de las conclusiones a las que llegaron panelistas invitados a un evento académico para dialogar sobre los desafíos de la nueva Política Pública de Vejez en Bogotá.

• De acuerdo con las cifras expuestas, más de 1,2 millones de personas mayores viven en la ciudad, lo que marca una transformación demográfica sin precedentes.

• No existe una sola forma de envejecer, sino múltiples vejeces marcadas por las condiciones sociales a lo largo de la vida, coincidieron los expertos en este encuentro desarrollado en la Biblioteca Virgilio Barco.

Bogotá, D.C., marzo 24 de 2026. En el marco de un evento académico sobre la Política Pública de Envejecimiento y Vejez, organizado por las secretarías de Integración Social, Salud y Banco Mundial, expertos nacionales e internacionales del sector salud, la academia y la política social coincidieron en que el envejecimiento ya no puede entenderse como un fenómeno individual, sino como una transformación estructural que redefine el presente y futuro de la ciudad.

Actualmente, Bogotá cuenta con más de 1,2 millones de personas mayores de 60 años, lo que representa el 15,41 % de su población. Esta cifra, según proyecciones, podría duplicarse hacia 2050, cuando una de cada tres personas será mayor, evidenciando una transición demográfica acelerada que plantea nuevos retos para los sistemas sociales, de salud y cuidado. Las mujeres representan el 55,48 % de la población mayor, lo que evidencia la necesidad de enfoques de género.

 

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Envejecimiento más que un problema, es una transformación demográfica

Durante el primer panel, enfocado en el contexto del envejecimiento, Juliana Sánchez Calderón, subsecretaria Técnica de la Secretaría Distrital de Integración Social, señaló: “la Política Pública de Envejecimiento y Vejez avanza hacia una Bogotá que reconoce la longevidad, previene las situaciones exclusión, aumentando el bienestar y la dignidad de las personas en la capital del país”.

Expertos como Augusto Galán Sarmiento, director de Así Vamos en Salud, indicó: “El tema cultural incide en la percepción ciudadana. Una persona a los 50 años hoy sigue siendo muy activa; diferente en épocas pasadas en la que a los 50 eran considerados ancianos”.

Se destacó, particularmente, cómo el proceso de envejecimiento inicia desde el nacimiento y está profundamente marcado por las condiciones de vida, las oportunidades y las desigualdades acumuladas. En este sentido, la vejez no es homogénea: coexisten múltiples realidades, desde personas mayores activas y autónomas hasta otras que enfrentan pobreza, soledad no deseada y exclusión.

“El reto no es solo atender enfermedades, sino evitar que las personas mayores lleguen a la vejez en condiciones de pobreza, aislamiento o exclusión”, fue uno de los mensajes centrales del espacio.

Así mismo, se abordaron puntos críticos como el edadismo, entendido como una forma estructural de discriminación que limita el acceso a derechos, servicios y oportunidades para las personas mayores, y el abandono como una forma de violencia estructural.

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Respuestas integrales

En el segundo panel, centrado en el modelo sociosanitario, los panelistas manifestaron la urgencia de avanzar hacia un sistema integrado que articule salud, cuidado y bienestar social. Se destacó que las personas no viven sus necesidades de forma fragmentada, por lo que las respuestas institucionales tampoco deberían hacerlo.

“El reto no es solo atender enfermedades, sino evitar que las personas mayores lleguen a la vejez en condiciones de pobreza, aislamiento o exclusión”, expresó María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez de la Secretaría de Integración, al subrayar los avances de las respuestas integrales de esta administración con la puesta en marcha del servicio sociosanitario en Bogotá, que reúne esfuerzos de las secretarías de Salud e Integración Social.

En este contexto, se planteó la necesidad de consolidar un modelo preventivo, territorial e integrado, que permita anticipar riesgos, fortalecer redes de apoyo y garantizar una atención centrada en las personas. Este enfoque busca no solo prolongar la vida, sino asegurar que se viva con dignidad, autonomía y bienestar.

Durante el encuentro, la experiencia sobre los servicios para las personas mayores en Costa Rica fue dada a conocer por María Emilia Mora quién auguró muy buenos resultados a la modalidad de atención de cuidado domiciliario y de teleasistencia que se están implementando en su país.

Bogotá se prepara para el envejecimiento poblacional con políticas innovadoras de inclusión y cuidado

personas mayores

 

• El secretario de Integración Socia destacó, durante el II Congreso de Economía Plateada que reúne al sector pública y privado, un diálogo para convertir la longevidad en un motor de desarrollo, cómo los servicios de atención sociosanitaria y las soluciones habitacionales se convierten en acciones innovadoras para atender a personas mayores,

• El abandono es para esta Administración una prioridad que debe ser incluida en las nuevas políticas públicas de envejecimiento y vejez, dijo el funcionario al expresar que actualmente hay 25.000 persona mayores en abandono.

Bogotá D.C., marzo 19 de 2026. En el marco de la reflexión sobre políticas públicas enfocadas en la longevidad, un tema de agenda del II Congreso Empresarial de Economía Plateada, el secretario de Integración Social, Roberto Angulo, presentó las principales estrategias con las que la ciudad se está preparando para enfrentar el cambio demográfico que transformará su estructura social en los próximos años.

El Distrito avanza hacia la consolidación de una “Bogotá, ciudad plateada”, en respuesta a la disminución de la natalidad y al aumento progresivo de la población mayor. Según proyecciones, para 2035 este grupo poblacional tendrá un crecimiento significativo, lo que plantea nuevos retos en materia de inclusión, protección social y garantía de derechos.

 

foto de mujer mayor sentada en el auditorio foto de secretario de integracion social en auditorio exponiendo diapositivas


“Estamos frente a un cambio estructural. No se trata solo de atender a las personas mayores, sino de transformar el sistema social para garantizar que nadie envejezca en condiciones de abandono”, señaló el secretario de Integración Social en este evento, organizado por Colsubsidio e Idear Conversación.

Del asistencialismo a la inclusión

La política pública en la capital del país ha ido evolucionada desde la institucionalización hacia enfoques que priorizan la inclusión social, la innovación en los servicios, especialmente, de las personas mayores en condición de vulnerabilidad.

Uno de los principales desafíos identificados en esta Administración en el que se está trabajando para que “nadie envejezca solo” es el abandono, definido como: “cuando una persona que requiere asistencia no pueda acceder con sus propios recursos o a través de una red familiar, comunitaria a los medios constitutivos del BIEN-ESTAR (sociales, económicos y participativos) de tal forma que se pone en peligro su vida”. 

  

foto del secretario de integracion social hablando en un auditorio


Para responder a esta realidad, la Administración Distrital ha implementado acciones orientadas a:

  • • Fortalecer la articulación con el sistema de salud
  • • Ampliar la cobertura de servicios sociales
  • • Consolidar redes de apoyo comunitarias
  • • Garantizar derechos de las personas mayores
  • • Desarrollar modelos innovadores de atención

Estas estrategias buscan anticiparse a las necesidades derivadas del envejecimiento poblacional y evitar que se profundicen las brechas de desigualdad.

El secretario Angulo expuso en este evento las siguientes cifras: 25.000 personas mayores en abandono total; 160.754 en abandono social, 62.648 económico y 83.438 participativo.

La Administración Distrital hizo un llamado a la corresponsabilidad entre Estado, familia y sociedad para enfrentar los desafíos del envejecimiento. “Las personas mayores no deben estar solas. Si fallan las redes, falla la sociedad. Nuestro compromiso es construir una ciudad donde el cuidado sea un acuerdo colectivo”, concluyó Angulo.


Servicios innovadores para una atención integral

Entre las principales iniciativas se destacan:

  • • Cuidado transitorio: servicios diurnos y nocturnos que incluyen alojamiento temporal. La ciudad pasó de 4 a 6 centros de atención.
  • • Comunidades de cuidado: actualmente 19 espacios que promueven el acompañamiento y la integración social.
  • • Servicios sociosanitarios: en articulación con el sector salud, permiten atender a personas mayores en situación de abandono, facilitando su recuperación y reintegración social.
  • • Soluciones habitacionales: alternativas de vivienda que promueven la autonomía, con espacios adecuados para la vida independiente y la inclusión productiva.

 

Convocatoria abierta para operadores del servicio de Cuidado Transitorio Día Noche en Bogotá

Convocatoria

 • La fecha límite para la presentación de ofertas es hasta el 26 de marzo de 2026 a las 9:00 a.m.

 • La información está disponible en el enlace: https://community.secop.gov.co/Public/Tendering/OpportunityDetail/Index?noticeUID=CO1.NTC.10112694&isFromPublicArea=True&isModal=False

Bogotá, D.C., marzo 18 de 20206. La Secretaría Distrital de Integración Social (SDIS) abrió la convocatoria dirigida a Entidades sin Ánimo de Lucro (ESAL) interesadas en operar el servicio de Cuidado Transitorio Día‑Noche durante el 2026. Las organizaciones podrán presentar sus ofertas a través de la plataforma SECOP II dentro del proceso competitivo SDIS‑DCT092‑002‑2026.

Pieza grafica de informacion sobre convocatoria  

Este proceso busca suscribir nuevos Convenios de Asociación para brindar atención integral a personas mayores de 60 años en riesgo o situación de habitabilidad en calle en Bogotá. El servicio incluye alojamiento, alimentación, aseo personal y actividades orientadas al autocuidado, la dignificación, el ejercicio de derechos, la promoción de la autonomía y el envejecimiento activo.

Fechas clave de la convocatoria

  • Presentación de ofertas: hasta el 26 de marzo de 2026 a las 9:00 a.m.
  • Plazo para presentar observaciones: del 11 al 13 de marzo de 2026
  • Publicación de adendas: hasta el 19 de marzo de 2026 a las 7:00 p.m.
  • Publicación de evaluaciones: 1 de abril de 2026
  • Período de subsanaciones: del 10 al 14 de abril de 2026
  • Publicación de la evaluación definitiva: 15 de abril de 2026

¿Cómo participar?

Las Entidades sin Ánimo de Lucro (ESAL) interesadas pueden consultar la Invitación Pública, el Estudio Previo y los Anexos Técnicos directamente en la plataforma SECOP II, en el proceso SDIS‑DCT092‑002‑2026. Toda la información está disponible en el siguiente enlace: https://community.secop.gov.co/Public/Tendering/OpportunityDetail/Index?noticeUID=CO1.NTC.10112694&isFromPublicArea=True&isModal=False

 

 

47 personas mayores de San Cristóbal fortalecen sus habilidades digitales con el curso de herramientas tecnológicas

Vejez

 • Se trata de un programa que brinda las técnicas y destrezas necesarias para el debido uso y dominio de las herramientas ofimáticas como Microsoft Office, enfocadas en la optimización de los procesos de oficina con énfasis en Word, Excel e internet.

Bogotá, D.C., marzo 16 de 2026.  La  Secretaría Distrital de Integración Social, en articulación con la Fundación Children’s Home, adelanta un curso de formación en herramientas tecnológicas dirigido a 47 personas mayores de la localidad de San Cristóbal, con el propósito de fortalecer sus habilidades digitales y promover su autonomía.

A través del curso Aplicación de conceptos básicos del manejo y operación de un computador, programas de oficina e Internet, las personas participantes adquieren conocimientos básicos en el uso de herramientas ofimáticas como Microsoft Office, con énfasis en Word, Excel e internet, lo que les permite mejorar su acceso a la información, fortalecer la comunicación con familiares y amigos y desarrollar habilidades útiles para su vida cotidiana.

foto personas adultos mayores tomando clases de informatica  

Las jornadas de formación se realizan todos los sábados, de 9:00 a. m. a 11:00 a. m., en el salón de cómputo del Centro de Desarrollo Comunitario, dotado con equipos del Fondo de Desarrollo Local.

“Cada sábado nuestro salón de cómputo se convierte en un espacio donde la tecnología se abre paso para enriquecer los conocimientos de las personas mayores, quienes con entusiasmo participan en el curso y ponen en práctica lo aprendido en actividades como la presentación de un emprendimiento, la elaboración de una cuenta de cobro o la búsqueda de contenidos de su interés en internet”, explicó Carmen Betancourt, coordinadora del Centro de Desarrollo Comunitario.

Este programa, que inició en 2025, ha permitido reducir la brecha digital en la población mayor de 60 años de la localidad. Durante 2026, participantes como Ana Castañeda, de 68 años; Emiliano Suárez, de 76; y Gloria Becerra, de 82, junto con otras personas mayores, han fortalecido sus conocimientos en el manejo básico del computador y herramientas digitales.

“Dicen que loro viejo no aprende a hablar, pero nosotros, las personas mayores, tenemos mucho entusiasmo por seguir aprendiendo y mucho que aportar a la sociedad”, afirmó Ana Castañeda, participante del curso.

La Fundación Children’s Home es una entidad sin ánimo de lucro que promueve el desarrollo integral y sostenible de la población mediante programas y proyectos orientados al fortalecimiento social, emocional y económico de las comunidades, así como a la promoción de la participación y el bienestar de la población.

 

 

Martha, la mujer que sobrevivió al “infierno terrenal” y lo convirtió en libro

Martha leyendo

 

• Tras más de 30 años sumergida en un submundo en el que no existen palabras ni adjetivos suficientes para describir el horror de la calle, Martha escribió Infierno Terrenal, un libro de 28 capítulos en el que relata las historias más duras que presenció y vivió, especialmente, entre la niñez y la juventud.

• “Cada día es como rifarse la vida en una calle desolada, donde no vales nada para la sociedad”, afirma Martha, la escritora novel.

• “Cambiar las noches por días y las tristezas por sonrisas es el mensaje dirigido a las mujeres que han decidido mirar hacia nuevos y diferentes mundos”, dice.

 

Bogotá, D. C., marzo 9 de 2026. “Estuve metida en una bolsa llena de serpientes, esquivé su veneno y pude ver los inefables abismos de aquel envoltorio infernal”. Así comienza Martha el prólogo de su propio libro y, por qué no, también el de su propia vida.

Infierno Terrenal es, quizá, lo más valioso que ha logrado esta escritora novel, después de sus dos hijas, hoy convertidas en abogadas y madres de sendas jovencitas. Ahora prepara su pluma para escribir su primera novela, Sobre la Plataforma, otra de sus obras en las que relata la vida de la joven Rufina, con cuyo personaje principal se identifica por sus vivencias y valentía en el mundo de la prostitución.

 

foto de Martha sentada en la mesa estudiando foto de portada del libro - infierno terminal


Su talento lo desarrolló desde muy niña, en cualquier trozo de papel que encontraba y que llenaba de poesía; también en las letras de canciones que componía y que nunca fueron escuchadas. Todo ello lo combinaba con la fabricación improvisada de sandalias y zapatos, una actividad que le dejó, además, un gran hobby: llenar su clóset de zapatos.

Hoy, a sus 63 años, conserva intactos estos gustos por el arte. “Me gusta la guacharaca; siento que lo hago bien con un grupo con el que a veces tocamos y, claro, también sigo escribiendo poemas”, dice Martha con un tono alto, como si se tratara de una presentación en un sitio nocturno.

Y es precisamente de esos espacios oscuros de los que habla en los 28 capítulos escritos y vividos por ella en primera fila, en los que narra historias tenebrosas y escabrosas de niños, niñas y jóvenes que cayeron en el mundo de la droga, del crimen, de la desvalorización y de la desesperanza de vivir.

Sus años de cercanía con este submundo le permitieron llenar de objetividad cada pensamiento para luego traducirlo en un cuaderno de cuadrículas, escrito a lápiz, con el que podía borrar las palabras mal escritas, imprecisas o, tal vez, las sutilidades que empleó y que superan la ficción.


La resignificación del dolor

Y fue la época de la pandemia —que para muchos fue uno de los peores momentos— la que para Martha marcó el paso más importante de su vida: hacer realidad sus intenciones de salir de ese mundo en el que estuvo sumergida por más de tres décadas y enfilarse hacia una vida distinta, en la que hoy puede leer su libro en un espacio de paz y amor familiar.

“Si pudiera conversar con Martha, la niña de diez años, le diría que tomara correctivos en su vida, que siguiera su camino artístico y que estudiara literatura. Le contaría qué tan dura es la vida y que cada escalón hay que convertirlo en fortaleza”, señala Martha, reafirmando su propósito de estudiar en Idartes para adquirir nuevas herramientas literarias y aplicarlas en su próxima obra.

El antifaz que utiliza para esta entrevista es el mismo que lució muchas veces durante aquella época del infierno terrenal y que hoy resignifica como el bagaje y la oportunidad que la vida le dio para conocer de primera mano y escribir este, su primer libro, incluso, pensar en rodar una película.

Infierno Terrenal ya conoció la fama en la Feria del Libro y ahora continúa con su plan de mercadeo para llegar a las manos de centenares de familias, con el propósito de que conozcan, de viva voz, las realidades y los riesgos que enfrentan muchos niños y jóvenes en esta sociedad.

 

Las puntadas de la transformación de María Nubia

Maria Nubia

 

• La historia de María Nubia López Abello es la de una mujer que, después de más de cinco décadas viviendo en calle, enfrentando adicciones y pérdidas profundas, decidió tejer una nueva vida.

• Con el apoyo institucional, el amor por sus hijos y la memoria de su compañero fallecido ha logrado reintegrarse a la vida. Sus manos, que antes empuñaban rabia y dolor, hoy rodean con cariño su cuerpo, sin miedo al rechazo.

 

Bogotá, D.C., 6 de marzo de 2026. Los colores con los que teje sus productos en hilo y lana contrastan con el blanco y negro de su historia. María Nubia López Abello, de 68 años y madre de dos hijos, es una mujer que un día decidió darse una segunda oportunidad.

Desde el servicio Centro Transitorio Cundinamarca, Nubia recuerda un pasado marcado por la oscuridad: más de cinco décadas atravesadas por la vida en calle, el consumo de sustancias y la exclusión social. Tenía apenas 18 años cuando ese mundo comenzó a envolverla.

Conoció el temido Cartucho y allí forjó dos amistades entrañables: Catalina —ya fallecida— y Nuri, su “parcerita”, quien también decidió romper con ese entorno y transformar su vida, tal como lo hizo Nubia hace ocho años.

“Durante más de 24 años vi por las calles a la gente de Integración Social ayudando a los que estábamos en la inmunda; nunca hice caso, incluso nos escondíamos de los angelitos azules”, recuerda María Nubia, con una mirada que oculta el dolor detrás de sus gafas.

 

foto de Maria Nubia cociendo un bolso foto de Maria Nubia dibujando

 

La decisión de cambiar llegó de forma inesperada. Primero, a través de una visión en la que —según cuenta— vio a Jesús resplandeciente. Luego, gracias a una funcionaria de la Secretaría de Integración Social que la acompañó a uno de los servicios para habitantes de calle, donde recibió baño, alojamiento y alimentación.

Ese paso estuvo marcado también por Juan, su compañero, quien le mostró otros colores de la vida, muy distintos a los que ella conocía. “En enero de este año mi viejito se fue por un cáncer. Me quedan sus consejos por acabar esos malos recuerdos y su lucha para que yo cambiara”, dice con nostalgia.

Actualmente, en homenaje a ese compañero entrañable, Nubia dedica sus días al tejido, la elaboración de artesanías y el compartir cotidiano con otros usuarios del servicio, fortaleciendo vínculos y recuperando su autonomía.

Ahora recorre las calles para adquirir los insumos de los productos que teje diariamente con sus habilidosas manos. “En estos momentos estoy tejiendo una bolsa en hilo para guardar huevos”, señala, mientras pasa rápidamente la aguja de un lado a otro entrelazando una hebra de color verde oscuro, uno de los tonos que más utiliza para sus creaciones.

 

foto de maria nubia en las clases que dan en los cdc

 

El perdón, a la vista

La decisión de transformar su vida también nació del amor hacia sus dos hijos, a quienes dio a luz mientras aún estaba en la calle. Ahora es abuela, y aunque reconoce que la relación con ellos tiene heridas por sanar, afirma que el perdón es su manera de reconstruirse y aportar a la sociedad.

Reconoce, además, el papel fundamental de su hermana, quien cuidó a sus hijos mientras ella vivía sus momentos más difíciles. “Ella los recibió cuando yo llegaba en un estado deplorable y drogada, pasando de malos tratos a la agresividad sin darme cuenta”, asegura.

Hace énfasis en uno de los episodios más dolorosos de su vida: cuando casi pierde a su hijo menor por adopción, luego de haberlo dado a luz en el hospital de Kennedy tras una cesárea. “En ese momento mi hermana lo acogió y logré que no fuera entregado en adopción a otro hogar”.

La decisión de entrar en un proceso de autoliberación y de perdón también ha incluido a la sociedad. “A mí me decían que yo llevaba eso en las venas y que no iba a cambiar; me hacía a esa idea, y como no tenía herramientas para poder salir, pensé que no lo lograría”.


“Ahora sí tengo hogar”

Sentada en una silla, con una mesa llena de tiras de lana, su celular al lado y una sonrisa que refleja optimismo, María Nubia no escatima palabras para describir cómo se siente en este servicio del Distrito para personas mayores.

“Cuando yo llegué aquí, trataba muy mal a las personas de aquí, a la coordinadora. Con mi fanjo de tristeza, amargura y dolor y con la ansiedad que manejaba me escapaba cada rato de este centro”.

Agrega: “En estos momentos recibo comida y techo. Hay profesionales que me están dando herramientas para salir adelante. Uno solo o con la Biblia se enloquece, por eso es importante el apoyo de personas que saben”.

La Nubia de hoy tiene sus manos limpias, sus uñas un poco largas y maquilladas para poder abrazarse todas las noches. “Las manos para sanar, no para pelear”, concluye María Nubia, antes de empezar sus clases con el profe Andrés.

 

Bogotá amplía su capacidad de atención a personas mayores en abandono hospitalario


• Durante dos meses, 81 personas mayores han sido atendidas a través del Servicio Sociosanitario Transitorio, una apuesta de las secretarías distritales de Integración Social y de Salud.

• Este servicio es una medida de protección a las personas víctimas de abandono, el cual es tipificado como un delito. Desde 2025, realiza campañas para su prevención y fortalecimiento de redes familiares.

Bogotá, D.C., febrero 25 de 2026. En dos meses de operación de los nuevos servicios sociosanitarios, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán ha brindado atención integral a 81 personas mayores de 60 años en situación de abandono social hospitalario. Esta estrategia, pionera en la región de las Américas, busca proteger a quienes han sido víctimas de violencia, garantizándoles condiciones dignas de vida y reducir las estancias hospitalarias prolongadas asociadas al abandono en la ciudad.

Este nuevo modelo de atención cuenta inicialmente con 100 cupos en dos unidades operativas, ubicadas en Puente Aranda y en Kennedy. Allí se trabaja en la recuperación de la autonomía de las personas mayores, con el propósito de que puedan retomar su vida cotidiana y continuar aportando activamente a la sociedad.

En un recorrido por el segundo servicio sociosanitario para la atención del abandono, Salud y Vida, ubicado en la localidad de Kennedy, el secretario de Integración Social, Roberto Angulo manifestó: “Nos estamos preparando para el cambio demográfico. Hoy el 14% de la población es de personas mayores, en diez años va hacer la cuarta parte de todo Bogotá, y según los cálculos que hemos hecho en la Secretaría de Integración Social cerca de 26.0000 personas mayores están en riesgo de abandono. Este servicio es un primer paso para transformar el sistema de protección social y prepararnos para los retos del cambio demográfico”.

Asimismo, Gerson Bermont, secretario de Salud indicó: “El abandono es un problema de salud pública porque la salud pública lo es todo: involucra al individuo, a la familia y a la comunidad; abarca cada dimensión que impacta nuestra vida. El abandono representa una ruptura social y familiar que afecta las relaciones de una persona con su entorno. Por eso es, sin duda, una situación que debemos atender y resolver. Y eso es precisamente lo que estamos haciendo en el Distrito de Bogotá”.

Este servicio, que combina lo clínico con acompañamiento social tiene una capacidad para atender al 100 % de las personas mayores en abandono hospitalario que cuentan con alta médica y que no tienen red de apoyo funcional.

De igual manera, la estrategia integra la gestión intersectorial de casos, alojamiento y alimentación, atención integral en salud, acompañamiento psicosocial y promoción de la autonomía y transición a entornos familiares, comunitarios o institucionales.

Una vejez digna

Este servicio transitorio convierte a Bogotá en un referente nacional y regional en innovación social y sanitaria, con un concepto que va más allá de un espacio de alojamiento para convertirse en un modelo integral que reconoce a la vejez como una etapa de derechos, dignidad y participación.

De acuerdo con cifras de la Secretaría Distrital de Salud, en promedio al año puede haber más de 100 personas en abandono social, quienes experimentan prolongada estancia en los hospitales. Adicional al impacto físico y en la salud mental, las personas víctimas de este tipo de violencias, al no poder ser dadas de alta debido a que no cuentan con redes de apoyo familiares ni comunitarias, generan importantes impactos financieros y especialmente ocupación de camas que deberían ser usadas por pacientes que requieren hospitalización.

Las principales causas de abandono social en hospitales están asociadas a la ausencia o fragilidad de redes familiares y comunitarias, limitado conocimiento para el cuidado de las personas mayores y las condiciones de salud que pueden presentar, estigma y discriminación (edadismo) contra las personas mayores al considerarlas poco útiles, así como limitaciones económicas para el cuidado. El promedio de edad de las personas en abandono es de 70 años.

La normatividad vigente contempla el abandono como una forma de violencia, considerada un maltrato y un delito en nuestro país, estipulada en la Ley 1850 de 2017 y se penaliza con prisión de 32 a 72 meses y multas de 1 a 12 salarios mínimos legales mensuales vigentes.

Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), mientras en 2025 el 14,8 % de la población de Bogotá tiene 60 años o más, en 2050 este grupo representará el 27 %, lo que implica que la ciudad, las familias y como sociedad nos debemos preparar para el cuidado de las personas mayores.

Un modelo con resultados

Durante los primeros dos meses de implementación, en los servicios sociosanitarios para personas en abandono se ha atendido a 81 personas (100%) mayores de 60 años; se han realizado 13 jornadas integrales de salud, 102 atenciones individuales, se han entregado 58 órdenes de medicamentos, 46 tomas de laboratorio practicadas y 41 órdenes de atenciones médicas por especialistas.

El Sistema Sociosanitario tiene como primera línea de acción la prevención del abandono, mediante:

  • • Campañas públicas para visibilizar el abandono como violencia estructural

  • • Acciones pedagógicas con equipos técnicos

  • • Talleres con familias y redes comunitarias

  • • Articulación con comisarías de familia y actores del Sistema Distrital de Cuidado

Jairo Córdoba Corredor, el ebanista que sueña con una nueva oportunidad desde el sociosanitario de Kennedy

Jairo

 

• Sin red de apoyo ni familiares, Jairo llegó al servicio sociosanitario Salud y Vida de Kennedy tras ser dado de alta de una institución de la Red Distrital Hospitalaria.

• Hoy recibe atención integral, alojamiento, alimentación, acompañamiento en salud y apoyo para recuperar su autonomía y proyectar su regreso a la vida independiente.

Bogotá, D. C., febrero 25 de 2026. Las manos de Jairo Córdoba Corredor no han olvidado su oficio. Se mueven con la precisión de quien aprendió desde muy joven el arte de transformar la madera en muebles finos. A sus 65 años, conserva en su celular algunas fotografías que prueban su talento: bibliotecas talladas, comedores, piezas hechas con detalle y profesionalismo.

Sus ojos, que durante décadas observaron vetas y medidas, hoy permanecen atentos al compañero de la cama 21, cuyo nombre a veces se le escapa de la memoria. “Por estar malito de la vista se le pierden las cosas; por eso, yo soy los ojitos de él aquí”, dice con un tono sereno.

 

Foto Jairo Cordoba, en servicio sociosanitario salud y vida de kennedy 

Jairo es uno de los beneficiarios del Centro Sociosanitario Salud y Vida de Kennedy, con capacidad para 50 personas mayores de 60 años que han vivido en calle o están en riesgo de estarlo, y que enfrentan situaciones de abandono hospitalario, condiciones críticas de salud y ausencia total de redes de apoyo.

Este modelo integral de atención —el segundo con estas características en Bogotá, después del abierto en diciembre de 2025 en Puente Aranda— articula a las secretarías de Integración Social y de Salud para brindar alojamiento digno, alimentación con enfoque nutricional, atención médica, acompañamiento psicosocial, dotación básica y, si se requiere, incluso servicio funerario. Su propósito es claro: recuperar la salud, fortalecer la autonomía y facilitar la transición hacia una nueva oportunidad de vida.

A este centro llegó Jairo en diciembre, tras ser dado de alta del Centro de Salud La Perseverancia. Había ingresado por urgencias luego de sufrir un infarto. “Yo iba pasando por la Décima y se me fueron las luces; hasta ahí me acuerdo. Cuando volví a despertar, el médico y la enfermera me estaban metiendo un tubo para poder respirar”, recuerda.

Antes de su hospitalización, enfrentaba un deterioro severo producto de la desnutrición, la vida en calle y las inclemencias del clima. Pesaba apenas 36 kilos. “Con los cuidados en el hospital y el suero que me pusieron logré recuperarme. Allá ayudaba a las enfermeras y al personal de aseo en lo que podía”, cuenta con entusiasmo, reflejando su necesidad de sentirse útil.

Esa misma actitud la mantiene hoy. Su jornada comienza a las 4:30 de la mañana con un café o una aguapanela. Luego tiende su cama, desayuna y participa en actividades que fortalecen su salud física y emocional. También colabora en pequeñas tareas diarias del servicio en su proceso de recuperación y reafirmación personal.

  foto Jairo Cordoba 

En Salud y Vida ha encontrado algo que no tenía: una red. Sus compañeros se han convertido en su familia temporal. Entre conversaciones, terapias y rutinas compartidas, Jairo ha recuperado peso, fuerza y esperanza.

Sabe que su permanencia allí es transitoria. Lo repite con convicción y sin miedo. Confía en que alguien necesite nuevamente de sus manos creativas. Está listo para volver a trabajar la madera, para lijar, ensamblar y dar forma a nuevas piezas que, como él, han resistido el paso del tiempo.

Porque si algo no perdió Jairo Córdoba Corredor fue su oficio, su energía, solidaridad y la esperanza de tallar nuevamente.

165 personas mayores de Centros Día al Barrio “sacudieron el alma y el espíritu” con el Poemario Ilustrado del Poeta Coronado

CEFE

 

• El Centro de la Felicidad de Chapinero (CEFE) se ha convertido en un punto de encuentro cultural y artístico donde las personas mayores, atendidas por Integración Social, estimulan la memoria y la atención.

• Beneficiarios de esta modalidad de servicio de ocho localidades han disfrutado de la obra literaria del Poeta Nacional de Colombia, Rafel Pombo

Bogotá, D. C., 9 de febrero de 2026. Una colorida escenografía que fusiona el sonido del trombón y el saxofón con otros instrumentos musicales, y un libro de Rafael Pombo impreso en gran formato, dieron vida a las presentaciones del Poemario Ilustrado del Poeta Coronado, una actividad que ha convocado la presencia de 165 personas mayores beneficiarias de la modalidad de atención Centro Día al Barrio de la Secretaría Distrital de Integración Social.

Hasta el Centro de la Felicidad (CEFE) Chapinero llegaron los buses provenientes de las localidades de Suba, Los Mártires y Engativá, con un grupo de invitados especiales que disfrutó de esta segunda muestra artística. Canciones, versos y personajes entrañables como Simón el Bobito y Rin Rin Renacuajo despertaron recuerdos y emociones que han acompañado a varias generaciones.

 foto presentacion Poemario Ilustrado a personas mayores centro Dia foto personas mayores disfrutando Poemario Ilustrado

“Esta actividad es muy linda porque nos permite recordar nuestra infancia con la obra de Rafael Pombo. Para mí es muy gratificante poder salir a estos espacios, que fortalecen mi gusto por la poesía”, expresó Nelly Rodríguez, beneficiaria de la modalidad Centro Día al Barrio de la localidad de Los Mártires.

Por su parte, Walter García, gestor territorial de la Subdirección para la Vejez de la Secretaría Distrital de Integración Social, destacó que este tipo de iniciativas acercan el arte y la cultura a las personas mayores usuarias de los Centros Día. “El primer grupo que asistió a este escenario cultural estuvo conformado por personas mayores de las localidades de Teusaquillo, Barrios Unidos, Usaquén, La Candelaria y Santa Fe. En esta ocasión, logramos sumar beneficiarios de tres localidades más”, señaló.

¿Qué es Centro Día al Barrio?

Es una modalidad de atención de los servicios sociales para personas mayores articula equipos profesionales en las localidades, con el fin de brindar atención integral. Incluye acompañamiento psicosocial, desarrollo humano y el fortalecimiento de habilidades artísticas y culturales, orientadas a promover la salud física y mental y una vejez activa y digna.

 

Entre música, baile y sonrisas, personas mayores de la comunidad del cuidado Hogar Casa Nostra celebran la vida

Persona

 • 10 de los 100 beneficiarios del hogar cumplieron años y sus compañeros lo celebraron con música, la tradicional piñata y la partida de torta.

 • La Secretaría de Integración Social cuenta con 19 hogares para personas mayores en situación de pobreza o vulnerabilidad socioeconómica, sin redes familiares o sociales de apoyo.

 • Las personas mayores que asisten a los centros de Comunidad de Cuidado son atendidas las 24 horas del día, siete días a la semana, porque son una prioridad para la Administración Distrital.

Bogotá, D.C., enero 27 de 2026. La energía, la alegría y el talento de los artistas que hacen parte de la comunidad del cuidado transitorio Hogar Casa Nostra, de la localidad de Tunjuelito, fueron los encargados de rendir homenaje a las personas mayores que estuvieron de cumpleaños durante el presente mes.

Se trata de una actividad denominada ‘Celebrando la Vida’, que les permite, de manera individual o en grupos, demostrar sus habilidades artísticas, despertando en los participantes el gusto por el baile y el canto, gracias al folclor colombiano.

 

Foto personas mayores del Hogar Casa Nostra en celebracion  Foto adulto mayor en celebracion

De esta forma, cerca de 100 personas mayores entre los 60 y los 97 años, demuestran que tienen una vejez activa, creativa y llena de vida, donde cada cada actividad se convierte en una oportunidad para fortalecer lazos, fomentar la inclusión y exaltar el valor de las personas mayores.

“Es un homenaje que le hacemos a las personas mayores que están de cumpleaños y entre ellos mismos lo celebran con música, baile, torta y la tradicional piñata, cuenta Yadira Martínez trabajadora social del hogar”, cuenta Yadira Martínez, trabajadora social del hogar.

Yadira, quien tiene bajo su responsabilidad el enlace con las familias, destaca que “hay algunas personas mayores que las tienen, mientras que otras están en condición de abandono. Entonces, mi función es hacer talleres con las familias para poderlos sensibilizar frente a su rol de cuidador y al sentido de corresponsabilidad, porque la idea es que ellos también fortalezcan esos vínculos afectivos y sus relaciones familiares”.

Foto persona mayor y cuidadora Hogar Casa Nostra en celebracion Foto personal de Hogar Casa Nostra con adulto mayor compartiendo una torta

El enlace, como dice la funcionaria, también se adelanta con distintas entidades privadas y del orden distrital, especialmente del sector salud, por las condiciones de salud mental y física de los beneficiarios.

El hogar cuenta con 100 personas mayores en modalidad severa, es decir, con un alto grado de dependencia en su funcionalidad en las actividades de la vida diaria, informa Adriana del Pilar Amórtegui, coordinadora de la comunidad de cuidado.

“Son personas mayores de 60 años y hasta los 94 años que tenemos acá y a quienes debemos ayudarlos a hacer todas las actividades como bañarlos, vestirlos, alimentarlos y trasladarlos, toda vez el 99% de la población está en silla de ruedas y eso es lo que nos permite brindar una atención integral, orientada por los principios de dignidad, autonomía y restablecimiento de derechos”, dice la coordinadora.

Foto adultos mayores disfrutando de grupo musical en Hogar Casa Nostra Foto personas mayores difrutando de la celebracion

Las personas mayores que asisten a los centros de Comunidad de Cuidado de la Secretaría de Integración Social son atendidas las 24 horas al día, siete días a la semana y reciben:

  • Alojamiento confortable y seguro
  • Componente nutricional
  • Vestuario
  • Promoción de buenas prácticas y hábitos saludables
  • Participación en procesos ocupacionales y de desarrollo humano
  • Atención Integral Interdisciplinaria
  • Acompañamiento y supervisión en actividades básicas de la vida diaria
  • Acompañamiento en trámites de salud
  • Constituir redes de afecto y apoyo generacionales

Esta labor es adelantada por equipos interdisciplinarios, como en el caso de la comunidad del cuidado Hogar Casa Nostra, donde el equipo profesional lo conforman 92 personas profesionales en psicología, gerontología, terapia ocupacional, nutrición, fisioterapia, nutricionistas, enfermería con 56 profesionales, servicios generales y de mantenimiento, entre otros.

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