- Vejez
En la formulación de la nueva Política Pública de Vejez, Bogotá deberá abordar el envejecimiento como un reto estructural y no individual

• Esa es una de las conclusiones a las que llegaron panelistas invitados a un evento académico para dialogar sobre los desafíos de la nueva Política Pública de Vejez en Bogotá.
• De acuerdo con las cifras expuestas, más de 1,2 millones de personas mayores viven en la ciudad, lo que marca una transformación demográfica sin precedentes.
• No existe una sola forma de envejecer, sino múltiples vejeces marcadas por las condiciones sociales a lo largo de la vida, coincidieron los expertos en este encuentro desarrollado en la Biblioteca Virgilio Barco.
Bogotá, D.C., marzo 24 de 2026. En el marco de un evento académico sobre la Política Pública de Envejecimiento y Vejez, organizado por las secretarías de Integración Social, Salud y Banco Mundial, expertos nacionales e internacionales del sector salud, la academia y la política social coincidieron en que el envejecimiento ya no puede entenderse como un fenómeno individual, sino como una transformación estructural que redefine el presente y futuro de la ciudad.
Actualmente, Bogotá cuenta con más de 1,2 millones de personas mayores de 60 años, lo que representa el 15,41 % de su población. Esta cifra, según proyecciones, podría duplicarse hacia 2050, cuando una de cada tres personas será mayor, evidenciando una transición demográfica acelerada que plantea nuevos retos para los sistemas sociales, de salud y cuidado. Las mujeres representan el 55,48 % de la población mayor, lo que evidencia la necesidad de enfoques de género.

Envejecimiento más que un problema, es una transformación demográfica
Durante el primer panel, enfocado en el contexto del envejecimiento, Juliana Sánchez Calderón, subsecretaria Técnica de la Secretaría Distrital de Integración Social, señaló: “la Política Pública de Envejecimiento y Vejez avanza hacia una Bogotá que reconoce la longevidad, previene las situaciones exclusión, aumentando el bienestar y la dignidad de las personas en la capital del país”.
Expertos como Augusto Galán Sarmiento, director de Así Vamos en Salud, indicó: “El tema cultural incide en la percepción ciudadana. Una persona a los 50 años hoy sigue siendo muy activa; diferente en épocas pasadas en la que a los 50 eran considerados ancianos”.
Se destacó, particularmente, cómo el proceso de envejecimiento inicia desde el nacimiento y está profundamente marcado por las condiciones de vida, las oportunidades y las desigualdades acumuladas. En este sentido, la vejez no es homogénea: coexisten múltiples realidades, desde personas mayores activas y autónomas hasta otras que enfrentan pobreza, soledad no deseada y exclusión.
“El reto no es solo atender enfermedades, sino evitar que las personas mayores lleguen a la vejez en condiciones de pobreza, aislamiento o exclusión”, fue uno de los mensajes centrales del espacio.
Así mismo, se abordaron puntos críticos como el edadismo, entendido como una forma estructural de discriminación que limita el acceso a derechos, servicios y oportunidades para las personas mayores, y el abandono como una forma de violencia estructural.

Respuestas integrales
En el segundo panel, centrado en el modelo sociosanitario, los panelistas manifestaron la urgencia de avanzar hacia un sistema integrado que articule salud, cuidado y bienestar social. Se destacó que las personas no viven sus necesidades de forma fragmentada, por lo que las respuestas institucionales tampoco deberían hacerlo.
“El reto no es solo atender enfermedades, sino evitar que las personas mayores lleguen a la vejez en condiciones de pobreza, aislamiento o exclusión”, expresó María Cristina Tobón, subdirectora para la Vejez de la Secretaría de Integración, al subrayar los avances de las respuestas integrales de esta administración con la puesta en marcha del servicio sociosanitario en Bogotá, que reúne esfuerzos de las secretarías de Salud e Integración Social.
En este contexto, se planteó la necesidad de consolidar un modelo preventivo, territorial e integrado, que permita anticipar riesgos, fortalecer redes de apoyo y garantizar una atención centrada en las personas. Este enfoque busca no solo prolongar la vida, sino asegurar que se viva con dignidad, autonomía y bienestar.
Durante el encuentro, la experiencia sobre los servicios para las personas mayores en Costa Rica fue dada a conocer por María Emilia Mora quién auguró muy buenos resultados a la modalidad de atención de cuidado domiciliario y de teleasistencia que se están implementando en su país.
























