- Vejez
Con la exposición “Lo que sigue en pie”, más de 100 personas mayores llegan al Museo de La Salle

- - Los talentos de participantes de cuatro Casas de la Sabiduría se convierten en una invitación para mirar el envejecimiento desde las posibilidades y no desde las limitaciones.
- - Hasta mediados de julio estará abierta al público este gran compendio de lenguajes artísticos, en la sede de la Universidad de la Salle.
Bogotá, D.C. junio 17 de 2026. Más de 100 personas mayores de las Casas de la Sabiduría Sierra Morena, Campo Verde, Casa en el Árbol y Monseñor unieron sus talentos y experiencias para dar vida a “Lo que sigue en pie”, una exposición artística que llegó al Museo de La Salle y que durante un mes abrirá espacios de encuentro, diálogo y reflexión entre generaciones.
La muestra reúne pinturas, murales y diversas expresiones artísticas creadas por las personas mayores en procesos de formación desarrollados en las Casas de la Sabiduría de la Secretaría Distrital de Integración Social. Antes de llegar al museo, cada obra pasó por un proceso de curaduría que permitió seleccionar aquellas piezas que mejor representan las emociones, recuerdos y reflexiones de sus autores.
La exposición busca demostrar que el aprendizaje, la creatividad y la capacidad de transformar el entorno no tienen fecha de vencimiento. Por el contrario, son una expresión de la autonomía, la productividad y la participación activa de las personas mayores en la construcción de ciudad.
Durante la inauguración, la subdirectora para la Vejez, María Cristina Tobón destacó la importancia de que los estudiantes universitarios y las nuevas generaciones conozcan las capacidades, talentos y aportes de esta población.
“Por nada del mundo permitan que los discriminen. Ustedes siguen siendo autónomos, productivos y son una población muy importante. Estamos parados en una ciudad diferente que obliga a buscar una política pública que incluya empleo, productividad y bienestar”, expresó la funcionaria, quien a su vez hizo un reconocimiento al trabajo de las Casas de las Sabiduría en la ciudad.

Historias que trascienden los cuadros
Un conversatorio reunió las voces de los participantes de los Casas de la Sabiduría y las de los artistas que estuvieron al frente de este proceso. Este espacio sirvió para reconocer que la exposición no solo presenta obras artísticas, también revela historias de vida, sueños, aprendizajes y procesos de transformación personal.
Para María Carmen Sanabria, participante de la Casa de la Sabiduría Sierra Morena, de la localidad de Ciudad Bolívar, este proyecto demuestra que el arte no tiene edad. Resaltó cómo las actividades son formas de mirar la propia vida y transformarla: “Esto va más allá de la creación; nos permite socializar, integrarnos y compartir con profesionales que nos acompañaron con respeto”, recalcó María Carmen.
Elkin, otro de los participantes, destacó que acercarse al arte en la vejez permite descubrir dimensiones desconocidas de sí mismo. “Tiene una riqueza especial porque nos conecta con cosas que antes no habíamos explorado. Es un trabajo colectivo que nace de emociones compartidas”, expresó el artista.
En la Casa de la Sabiduría Monseñor, varios participantes coincidieron en una reflexión: “No sabía que tenía estas habilidades”. Descubrir talentos ocultos se convirtió en una de las experiencias más significativas del proceso.
Desde la Casa en el Árbol, ubicada en la localidad de Usaquén, las personas mayores resaltaron el papel transformador del arte. “Nos motiva a seguir adelante. Aprendemos de colores, técnicas, historia; se renueva la mente y se ejercita”.
Un oasis para seguir creando
Para muchos participantes, las Casas de la Sabiduría representan mucho más que un espacio de formación. Son lugares de encuentro, bienestar y construcción de nuevas oportunidades.
“Alguien me preguntó qué es una Casa de la Sabiduría. Para mí es un oasis, un lugar lleno de personas que me ayudan a salir de las tristezas y que me enseñan a volar entre las nubes”, relató una de las personas mayores.
Los artistas formadores también destacaron la constancia y el compromiso de las personas mayores. Según Julián Márquez, artista de la Casa de la Sabiduría Monseñor, uno de los mayores logros del proceso es ver cómo las personas descubren capacidades que no sabían que tenían.
“Es un camino de confianza, de entender que todo se construye paso a paso. Ellos se enfrentan a sí mismos, persisten y rompen estereotipos. Como profesores nos sentimos agradecidos de acompañarlos en ese proceso”, manifestó esta artista.
El teatro para expresar nuestras emisiones
La obra Querida Muerte es otra de las expresiones artísticas con la que el grupo de la Casa de la Sabiduría Campo Verde, de Bosa, se unió a la apertura de esta exposición.
Esta puesta en escena, que reúne a un grupo de mujeres vestidas de negro sorprendidas por la llegada de la muerte, invita a reflexionar sobre situaciones que nadie quisiera vivir: el maltrato, la soledad, la muerte misma y el suicidio.
Durante las próximas semanas, el Museo de La Salle será escenario de conversatorios y encuentros intergeneracionales que permitirán a estudiantes, visitantes y personas mayores dialogar alrededor del arte, la memoria y el valor de una vejez activa, participativa y llena de nuevas oportunidades.






















