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‘Comidas Compartidas’: cuando los alimentos conectan a las personas y derriban prejuicios

- Cerca de 30 personas, entre voluntarios de la empresa Cristales Fayenza y jóvenes del Centro Forjar, se conectaron en un almuerzo sazonado por la empatía, las anécdotas y la música.
- ‘Comidas Compartidas’ hace parte del programa de voluntariado ‘Más Manos por Bogotá’ que lidera el Distrito, en cabeza de la Secretaría Distrital de Integración Social.
Bogotá, D.C, 24 de julio de 2026. Los alimentos, además de ser indispensables para los seres vivos, tienen el poder de conectar a las personas. Así lo demostró una nueva versión de ‘Comidas Compartidas’, una actividad en la que voluntarios de empresas comparten un almuerzo con diferentes poblaciones de Bogotá, para tener una conversación nutritiva que los acerque y evidencia las distintas realidades que habitan la ciudad.
En esta ocasión, cerca de 30 personas, entre voluntarios de la empresa Cristales Fayenza y jóvenes del Centro Forjar, se conectaron en torno a un almuerzo, que estuvo sazonado por la empatía, las anécdotas y la música.


“Es una actividad muy chévere. Compartir y conocer a las personas sin juzgarlas es algo que llena y que motiva”, dijo Lainer Padilla Acuña, uno de los voluntarios de Cristales Fayenza que llevó dos almuerzos a la actividad: uno para él y otro para un chico del Centro Forjar. “Es importante que más personas se sumen a este tipo de actividades, para generar conciencia sobre otras personas que viven en la ciudad”, agregó.
La conversación nutritiva que se crea alrededor de cada plato de alimento permite justamente que personas que viven realidades distintas, pero que habitan una misma ciudad, se conecten, se miren a los ojos y comprendan que son más las cosas que los unen, que las que los diferencian.
“Aprendimos a ver el mundo, a entender que las cosas no siempre son como uno las ve. Todo tiene un color y una mirada diferente y que la vida es bonita”, explicó Jonathan José Meriño, un joven barranquillero de nacimiento, pero bogotano por adopción, que vive en localidad Rafael Uribe Uribe y quien compartió el espacio con Lainer. “Una persona muy maravillosa, con unas bases muy chéveres, que se esfuerza por ser mejor persona”, dijo sobre su compañero de almuerzo.

Los jóvenes del Centro Forjar también tuvieron espacio para componer —con la ayuda de la Inteligencia Artificial— una canción sobre la importancia de tomar decisiones y buscar respuestas a los problemas,inspirada en el taller dictado por el equipo de ‘Depende de mí’, minutos antes de dar inicio a la actividad con los voluntarios de Cristales Fayenza.
‘Comidas Compartidas’ hace parte del programa de voluntariado ‘Más Manos por Bogotá’, que lidera el Distrito —en cabeza de la Secretaría Distrital de Integración Social— y que apunta a construir una ciudad más incluyente y competitiva gracias al trabajo conjunto entre el sector público y el privado.

























