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Secretaría Distrital de Integración Social

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Discapacidad

La profe cuentacuentos: Una manera divertida de llegar a los hogares

 foto de profesora

 
• Llega a más de 90 hogares en la localidad de Suba.
• La Secretaria Distrital de Integración Social cuenta con 16 Centros Crecer en toda la ciudad

Bogotá, 19 de mayo de 2020. Sandra Milena Ahumada, licenciada en Pedagogía de la Universidad del Tolima, vive actualmente en Bogotá, pero en su alma lleva los ritmos tradicionales de su tierra tolimense, el Joropo y el Bambuco. Con la habilidad en la cuentería ha llegado a miles de hogares de niños y niñas en Bogotá creando cuentos como ‘Pinocho’, ‘Blanca Nieves' y Los Tres Cerditos.

Su pasión por la cuentería la ha desarrollado en su trayectoria profesional a partir de su interés por la literatura y llevarla de forma amena a niños y las niñas.

Llegó hace más de 6 años a los jardines infantiles de la Secretaría Distrital de Integración Social como auxiliar pedagógica y maestra técnica. Integró la cuentería a sus clases, en las cuales el movimiento, el canto, el baile y la narración en voz alta lograron captar la atención de sus pequeños y hacer más animadas las jornadas académicas.

Su vida profesional dio un giro total a partir del ofrecimiento de ser tallerista del proyecto ‘Por una Ciudad Incluyente y sin Barreras’, en el cual su nuevo público incluía niños y niñas con discapacidad. Necesitaba adaptar sus rutinas y tener un lenguaje incluyente para que todos disfrutaran de las presentaciones.
 
foto de aiditorio
 
foto de niños en biblioteca

Con el inicio de la cuarentena y la ausencia de los niños y niñas en los centros de atención, Sandra tuvo el reto de poder llegar con sus cuentos a más de 90 hogares de familias y cuidadores que se benefician de los servicios. Así inició su primera función virtual con videos grabados en casa y con el apoyo de su esposo Luis Carlos y sus hijos María Paula, Juan Pablo y Andrés Felipe. Hicieron el montaje de cuentos y obras literarias, llevándolas día a día a los niños y niñas en cada hogar.

“Mi familia ha sido el equipo perfecto que acompaña la creación de cada personaje hasta llevarlo a escena, cada uno tiene un rol asignado y son el complemento perfecto para mi profesión”, comenta Sandra.

De su baúl de historias y cuentos trajo a la vida nuevamente a la ‘Cuentacuentos’, personaje que hace muchos años inventó cuando estaba en la universidad. Hoy tiene un público virtual de unas 500 personas, que esperan cada semana sus ocurrencias y disfrutan de cada historia que recrean la tallerista y su familia.

Para Sandra, las artes escénicas han sido el camino para muchos logros. En los últimos años creó el grupo de teatro ‘Rincón de Sueños’. Su obra ‘Pies guerreros al Rescate’ obtuvo el tercer puesto en el Encuentro de Artes Escénicas-FIDES Compensar 2018.

Además, el año pasado, ella y el profesor Diego Rodríguez recibieron el galardón por su práctica artística musical en la categoría ‘Cultural Simbólica’ en la ‘Décima Gala de Exaltación y Reconocimiento de las Personas con Discapacidad’,otorgado por la Alcaldía Mayor de Bogotá.

También con cuentos, Sandra dicta el taller de confección y costura, en el cual enseña a elaborar delantales en máquina plana y luego los comercializan en las ferias productivas que años tras año hace el Centro Crecer ‘Rincón’.

Astrid Ramírez, coordinadora de este centro, indica que “buscamos acciones de inclusión y atención que favorezcan el desarrollo, la participación y el reconocimiento de los niños, niñas y adolescentes con discapacidad. Los preparamos desde el entorno cultural para fortalecer sus habilidades a través de las obras de teatro, puestas en escena y danzas. Sandra ha logrado que los niños, niñas y adolescentes se desenvuelvan más en su vida cotidiana”.
 

 
 
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El lugar donde la discapacidad se transforma en autonomía

 discapacidad se transforma

 
• 15.500 personas con discapacidad han sido beneficiadas en lo corrido del año por los servicios de la Secretaría de Integración Social.
 
• 12.698 familias se han alimentado a través de los bonos canjeables por alimentos.

• 118 personas con discapacidad han accedido a procesos de formación con el SENA

Bogotá, 8 de mayo de 2020. Entrar a las instalaciones de la Fundación Misionera Divina Redención (Fumdir) es una experiencia inspiradora en medio de esta época de pandemia. Basta recorrer los espacios de este lugar, que opera mediante convenio con la Secretaría Distrital de Integración Social, para contagiarse de la alegría, esperanza, optimismo y capacidad que irradian los 206 participantes con discapacidad que permanecen internos.

En este lugar funcionan 4 Centros Integrarte de Atención Interna, que atienden a personas con diversas discapacidades, desde los que necesitan apoyos intermitentes hasta los que requieren de un cuidador permanente para el desarrollo de sus actividades básicas cotidianas.

Allí tienen múltiples actividades que incluyen juegos de mesa como ajedrez y tradicionales, como la rana, así como talleres para trabajar coordinación por medio de aros y balones. Así mismo se encuentran áreas de lectura, escritura y música.

En el taller de costura y pintura se percibe el entusiasmo de aprender para avanzar en los procesos de los cerca de 50 participantes que asisten a la actividad. Allí, Alba Muñoz, una mujer mayor con discapacidad cognitiva leve, se destaca por su dulzura y destreza en los telares, en donde como por arte de magia, transforma hilos de colores en tapetes y preciosos bordados, objetos que junto a repisas, cuadros y artesanías son exhibidos en las ferias artesanales de la ciudad.

Esta mujer no tiene una red familiar pero encontró en los compañeros y profesionales de Fumdir unos amigos a los que considera su familia. “Me tratan muy bien, me brindan mucho afecto, cariño y comprensión. Yo aprendí aquí a tejer y me gusta mucho. Me levanto temprano, tomo mi desayuno y me paso el día aquí. Soy muy feliz”, cuenta Alba mientras desanuda unos hilos.

Como el de costura, cada salón está lleno de energía y entusiasmo. Allí los participantes muestran sus destrezas con balones, con aros, saltando o pintando, y demuestran que la discapacidad no conoce límites y que el talento cada quien lo tiene y lo entiende a su manera.
 
discapacidad se transforma 2
 
discapacidad se transforma 3
 


Covid-19 no ha afectado la atención

Por información de los profesionales que atienden el servicio, los participantes son conscientes de la existencia y riesgos del coronavirus. Por eso, el tradicional abrazo, con el que reciben a los visitantes y talento humano que opera el lugar, fue reemplazado por un saludo de codo o de pie, además del incremento del lavado de manos y el uso obligatorio del tapabocas por parte de los cerca de 40 profesionales que atienden el lugar las 24 horas al día, siete días a la semana.

Liliana Ladino, profesional del Centro Integrarte, destaca el compromiso y disposición de los profesionales y la grata respuesta de los beneficiarios. “Prestamos una atención integral con actividades que les permiten a las personas con discapacidad disfrutar de los tiempos de ocio y del desarrollo de actividades integrales ocupacionales. En todas tenemos en cuenta los protocolos de seguridad y medidas preventivas frente al Covid-19”, cuenta, para referirse a esas medidas adoptadas, entre las que también está la restricción de visitas presenciales y su transformación en videollamadas.

El proyecto de discapacidad de la Secretaría de Integración Social incluye una estrategia de atención integral para atender con eficiencia a la población. “Por un lado realizamos el acompañamiento a través de nuestros servicios sociales y por otro, potenciamos el desarrollo de capacidades y el acompañamiento en formación”, afirma Xinia Navarro, secretaria de Integración Social.

Ese acompañamiento pedagógico se realiza a través del SENA, con formación de 118 personas con discapacidad y para sus cuidadores. El sentido es lograr el desarrollo de capacidades para una vida independiente que incluso lleve a procesos productivos y de inclusión laboral, como el caso de Laura Ximena Vergara y su madre, María del Carmen Cano.

Y como parte de los servicios sociales está la entrega de bonos canjeables por alimentos que, en lo corrido del año, ha llegado a 12.698 familias con discapacidad en la ciudad; y la atención en los centros especializados, con los que se han beneficiado 15.500 personas en las diferentes modalidades:

• Centros Crecer: para niños, niñas y adolescentes con discapacidad cognitiva, entre los 6 y 18 años.
• Centros Renacer: para niños, niñas y adolescentes con discapacidad cognitiva, entre los 6 y 17 años y 11 meses, con medida de protección. Ver nota aquí
• Centros Avanzar: para niños, niñas y adolescentes con discapacidad múltiple asociada a discapacidad cognitiva, entre 6 y 18 años.
• Centros Integrarte: para personas con discapacidad cognitiva y física entre 18 y 59 años 11 meses.

Así, entre centros de atención, proyectos de formación y entrega de bonos canjeables por alimentos, y medidas especiales durante la pandemia, la Secretaría de Integración Social mantiene su atención para la población con discapacidad de Bogotá.
 

 
 
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Con educación inclusiva, Ayda y su hija rompen barreras

 educación inclusiva

 
• Los jardines infantiles de la Secretaria de Integración Social cuentan con la estrategia Entre Pares, para niños y niñas con discapacidad y alteración en el desarrollo.

• Equipo de profesionales en educación especial realizan acompañamiento continúo a familias desde casa.

Bogotá, 7 de mayo de 2020.
Ayda Luisa Córdoba Mosquera es una madre soltera a cargo de Adah Naima, su hija de dos años diagnosticada con síndrome de Down y síndrome de superhembra, también conocido como triple X, una condición genética que afecta a 1 de cada mil mujeres, y que puede generar dificultades para el aprendizaje y en el desarrollo.

Por eso y por su edad, la niña requiere el cuidado y atención las 24 horas del día, algo que para Ayda ha resultado más viable después de haber encontrado apoyo en la Secretaría de Integración Social, y el servicio de educación inclusiva que ofrecen los jardines infantiles, así como el acompañamiento y orientación en educación especial, fonoaudiología, fisioterapia y terapia ocupacional.

Para Ayda es muy importante que su hija comparta espacios con niños de su edad, sin sentir discriminación por su discapacidad. Juntas buscan derribar las barreras.

“Desde el día que mi hija ingresó al jardín infantil 'Lugar de Recreo', de la localidad de Teusaquillo, ha recibido apoyo en su progreso cognitivo y ha fortalecido el desarrollo de habilidades como alimentarse sola, tener control de esfínteres y ahora, caminar”, resalta Ayda Luisa.

“El proyecto ‘Desarrollo Integral desde la Gestación hasta la Adolescencia’ de la Secretaría de Integración Social, brinda diferentes servicios para la primera infancia, entre ellos la estrategia Entre Pares con la que se garantiza que los niños y las niñas con discapacidad y alteración en su desarrollo, participen y compartan espacios pedagógicos con sus pares sin discapacidad, minimizando la brechas de discriminación”, menciona Catalina Bejarano, educadora especial de la Subdirección Local de Barrios Unidos.

La estrategia Entre Pares garantiza la educación inclusiva de la primera infancia en escenarios de arte, juego, literatura y exploración del entorno para fortalecer las dimensiones comunicativas, corporal, artística, personal social y cognitiva de los niños y niñas con discapacidad.

El equipo de profesionales realiza un proceso de identificación para el ingreso a la educación inicial con la acogida y reconocimiento de las historias de vida de las familias de los niños y niñas con alguna discapacidad o alteración en el desarrollo con el propósito de disfrutar, crecer y gozar de sus derechos en ambientes libres de discriminación y segregación. También se adelantan acciones como lectura de cuentos, representación con títeres y actividad física, entre otras.

Actualmente, hay 630 niños y niñas con discapacidad y alteración en el desarrollo atendidos en los jardines infantiles de la Secretaría de Integración Social en toda la ciudad, con un equipo de 74 educadoras especiales, 19 profesionales del equipo de apoyo a la inclusión y 9 intérpretes que acompañan a niños y niñas sordas.

En la localidad de Barrios Unidos y Teusaquillo existen 7 jardines que cuenta con el apoyo profesional de 3 educadoras especiales que realizan el acompañamiento a 20 niños y niñas con discapacidad en estas unidades operativas.

Durante esta cuarentena Ayda no cuenta con trabajo pero ha encontrado apoyo en el jardín infantil un apoyo, gracias a la entrega de los paquetes alimentarios cada 20 días, garantizando la alimentación nutricional necesaria para ella y su hija.

Este periodo de asilamiento en casa han estrechado los lazos entre madre e hija por el trabajo y actividades pedagógicas que desarrollan semanalmente con la asesoría de sus maestras.
Además, Ayda le pone el toque de creatividad, ya que su hija es muy activa. Esta comunicadora, oriunda de San José del Palmar (Chocó), resalta el trabajo constante y orientado por el equipo de educadoras del jardín con las familias, puesto que ha podido crear, aprender y jugar, redescubriendo nuevamente la niñez junto a su hija, una oportunidad valiosa que resultó de la cuarentena.
 

 
 
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Fábrica de chocolates de joven con discapacidad espera final de cuarentena para reactivar actividades

 foto de madre con hija con discapacidad

 
• El emprendimiento de una joven con discapacidad y su cuidadora que quedó suspendido por cuarentena.

• Emprendieron gracias a la formación en artes y oficios que ofrece la Secretaría Distrital de Integración Social en las localidades.

Bogotá, 21 de abril de 2020. Con una tierna y muy firme voz, María Del Carmen Cano madre de Laura Ximena Vergara Cano, recuerda los momentos que marcaron su vida, y la pusieron a prueba como progenitora y cuidadora de Laura Ximena Vergara Cano quien tiene una discapacidad múltiple severa y con un pronóstico progresivo degenerativo.

En tiempos de coronavirus vuelven a estar a prueba. Son tiempos complicados y más cuando la microempresa de chocolates que crearon las dos hace algunos años ha cerrado la producción y ventas, justamente por la cuarentena.
 
Sin embargo, tienen el apoyo de la Secretaría de Integración Social con el bono de discapacidad que recibe Laura a través del proyecto ‘Una ciudad incluyente y sin barreras’.
 
foto de chocolates
 
foto del logo de chocolates

El nacimiento de un emprendimiento

María del Carmen siempre buscó la forma de aprender junto a su hija y por eso aprovechó los programas de la Secretaría de Integración Social en la localidad de Barrios Unidos. Como cuidadora, decidió formarse en todos los talleres que se ofrecían en articulación con el SENA, tales como manualidades con materiales reciclados,  chocolatería, muñecos de navidad, entre otros.

“Además de hacer entrega de apoyo alimentario, la gestión del proyecto es enlazar a las personas con discapacidad y sus cuidadores con estrategias de gestión comunitarias en entornos educativos, recreativos, productivos”, destaca Ivonne Messier, líder del proyecto ‘Por una Ciudad Incluyente y Sin Barreras’ de la Subdirección local de Barrios Unidos.

“Cuando Laura cumplió 18 años me preguntaba cómo se iba a emplear o dónde la iban a recibir por su discapacidad múltiple, porque depende en un 100% de mí como cuidadora. Pero pensé que mi hija tenía los mismos derechos para ejercer laboralmente y de tener alternativas como cualquier otra persona”, menciona María del Carmen.

María probó con las empanadas, pero se decidió por los chocolates por consejo de una vecina. Aprovechó lo que había aprendido con los cursos de la Secretaría y contó con el apoyo de su proyecto de emprendimiento con entidades como el IPES, Ministerio del Interior, Cámara de Comercio de Bogotá, entre otras empresas que le brindaron espacios para ofrecer sus productos en diferentes ferias.

‘Tienda sin Barreras’ el delicioso sabor del chocolate

Con 28 años, Laura Ximena, dirige su propia empresa. Cuenta con el apoyo de su madre, quien es su representante y cocinera en ‘Manitas Achocolatadas’, como se llama el emprendimiento con el que ha logrado abrir puertas a otros emprendimientos de madres cuidadoras de personas con discapacidad.

El año pasado Laura participó en una convocatoria de la Fundación QUBO y la Unidad para las Victimas con Jóvenes Empresarios. De 120 emprendimientos de jóvenes entre 17 y 27 años de edad, 20 fueron seleccionados. Y ahí estaba Laura Ximena.

Los clasificados recibieron capacitación y las herramientas necesarias para presentar un proyecto innovador,  sostenible y amigable con el medio ambiente. Laura trabajó en equipo con otra joven, con quien decidió resaltar la labor de los cuidadores de las personas con discapacidad.

Elaboraron el proyecto ‘Empoderando Madres Cuidadoras’ mediante el desarrollo de la ‘Tienda Sin Barreras’,donde otras cuidadoras pueden ofrecer sus productos e iniciativas para generar recursos y avanzar con sus hijos con múltiples discapacidades.

El proyecto obtuvo el primer puesto y su propósito es crear un punto físico donde otras madres cuidadoras tengan la oportunidad de ofrecer sus productos. Esta será la meta para cuando la pandemia haya bajado su alerta. Por estos días de aislamiento, las ventas se han bajado y Laura debe cuidarse mucho más. Pero ahí está su madre, su líder y cuidadora, siempre atenta de su protección.
 

 
 
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El hogar de niños, niñas y adolescentes con discapacidad en cuarentena

 discapacidad en cuarentena

 
Bogotá, 9 de abril de 2020.  Sin importar el día, la hora o la situación, el equipo profesional del Centro Renacer para atención de niños, niñas y adolescentes con discapacidad cognitiva o múltiple, está con ellos 24 horas del día los 7 días de la semana.

Son un equipo de 63 personas, entre trabajadores sociales, sicólogos, educadores especiales, fonoaudiólogos, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, nutricionistas, enfermeros jefe y auxiliares, profesores de música y artes plásticas, instructores y administrativos, que se convierten en la familia de los 52 chicos que hoy atiende el centro y que, como el resto de la población, está en aislamiento preventivo ante la pandemia del coronavirus.

Muchos de ellos tienen medidas de protección tras haber sido vulnerados sus derechos.

“La mayoría no tienen familia… De los 52, hay 44 que cuentan con medida de adaptabilidad, que es cuando se pierde el vínculo familiar. Entonces el representante legal es el Estado”, indicó Nancy Correa, coordinadora del Centro.

Por eso, allí reciben atención en actividades básicas cotidianas como el baño corporal, la higiene oral, y la alimentación, y hay espacio para disfrutar juntos actividades recreativas y culturales. Entre todos conforman una familia en la que se festejan los cumpleaños, se celebran los logros y se viven los duelos.

“Somos una familia y ellos, nuestros hijos. Incluso me dicen mami, pues para la mayoría esa es la figura que tienen”, señala la coordinadora.

Durante la el aislamiento obligatorio en casa, el equipo de profesionales ha fortalecido las medidas de cuidado y prevención y realiza su labor aún con más empeño.

“Hay un principio en mi vida que es la responsabilidad y aquí en Renacer tenemos una responsabilidad que trasciende lo profesional y se vuelve un propósito de vida: cuidar, proteger, garantizar los derechos de nuestra propia familia. Aquí en el servicio los chicos son mi familia y un motivador para trabajar y dar lo mejor. Eso hace que las cosas sean muchos más fáciles”, afirma Carlos Eduardo Sánchez, líder del área de educación y de la línea técnica del Centro.

Así, cada día los profesionales del Centro Renacer se convierten en los héroes y heroínas de los niños y jóvenes con discapacidad de este servicio social, y en la figura materna y paterna que no tuvieron en sus casas, por abandono, violencia y falta de recursos económicos. Ahora tienen una familia que los ama y protege diariamente.

Otros servicios para menores de 18 años con discapacidad

Para atención externa de niños, niñas y adolescentes con discapacidad, la Secretaría Distrital de Integración Social cuenta con 16 Centros Crecer, para casos de discapacidad cognitiva y 4 Centros Avanzar, para atención de discapacidad múltiple.

En esta coyuntura, la entidad continúa atendiéndolos de manera virtual, a través de guías en casa y con el acompañamiento permanente de los profesionales para que sus procesos de desarrollo de talentos, capacidades y potencialidades no se detengan durante esta emergencia.

Durante el tiempo en que no ha habido atención presencial, las familias de los beneficiarios han recibido paquetes alimentarios para suplir la atención nutricional que se ofrece en los centros.
 
“Prestamos el servicio con voluntad, de corazón, con compromiso absoluto por estos niños”
Nancy Correa, coordinadora del Centro Renacer
Para la atención integral de niños, niñas y adolescentes con discapacidad.
 

 
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Niños, niñas y adolescentes con discapacidad, atendidos también en cuarentena

 adolescentes con discapacidad

 
Bogotá, 31 de marzo de 2020. Samantha Sinducue y sus 49 compañeros y compañeras del Centro Crecer de Puente Aranda se quedan en casa acompañados por sus familias como medida preventiva ante el riesgo de contagio de Covid 19.

Dada la situación, el Centro Crecer Puente Aranda, igual que la mayoría de unidades operativas de la Secretaria Distrital de Integración Social que atendían de manera presencial, transformó su forma de operación para dar continuidad a la prestación de los servicios sociales de manera no presencial.

Así las cosas, se diseñó una estrategia de acompañamiento permanente para que el equipo de profesionales del Centro Crecer, que ofrece atención integral para niños, niñas y adolescentes con discapacidad, haga seguimiento telefónico a las familias vinculadas al servicio, confirmando el estado nutricional de los usuarios y ofreciendo asesorías sobre el estado emocional de los niños y sus familias.

Además, desarrolla un proceso pedagógico de manera virtual con con actividades en casa que refuerzan temas de autocuidado, promoción de hábitos de vida saludables, rutinas y actividades que buscan fortalecer el reencuentro en familia.

“A través de llamadas, los profesionales están pendientes de los niños y niñas. A pesar de todo lo que está pasando, no han descuidado su labor como maestros, y me parece bien, pues me siento respaldada ante las necesidades especiales que cada uno tiene”, afirma Flor Mariela Rubio Pinzón, madre de Samantha Sinducue.

Transformar la prestación del servicio en respuesta a la situación actual ha sido la prioridad del equipo profesional de este y los otros 16 Centros Crecer de la ciudad.

“La estrategia está diseñada siguiendo el plan de trabajo para la prestación del servicio en los Centro Crecer. La idea del acompañamiento telefónico es apoyar a las familias, acompañarlos y orientarlos favorablemente para en casa sigan fortaleciendo las habilidades de cada uno de sus hijos y, así mismo, ir orientando su proyecto de vida”, resalta Natalia Africano, líder del Centro Crecer Puente Aranda.

Esa unidad operativa, a través de sus diez profesionales, continúa con la prestación de su servicio con el amor y calidez de siempre y aunque a puerta cerrada, hoy más que nunca está incidiendo en el desarrollo de los niños, niñas y adolescentes de Bogotá y afirmando, con su actitud que 'Todo Saldrá Bien'.
    

 
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Erika descubrió en sus recetas, el camino para superar las barreras

 Historia de Érika

 
Bogotá, 19 de febrero de 2020. Vestida de blanco impecable, concentrada y metódica, organiza uno a uno sus implementos de cocina. Luego elige los mejores ingredientes de la alacena y empieza a cortar con una técnica, ya dominada, cada uno de los plátanos maduros. Previamente ha puesto una olla con agua a hervir, para luego iniciar la cocción y poco a poco, va mezclando la leche, con la harina y los huevos, con una pizca de sal y una pizca de azúcar.

Después, con precisión geométrica, empieza a cortar los cubitos de queso mozzarella para hacer el relleno. Sin perder de vista ningún detalle, calcula tiempos y consistencias y con sus pequeñas manos empieza a darle forma a sus amasijos. Mientras tanto, en la freidora el aceite hierve, está en su punto de temperatura y así las bolitas de plátano rellenas de queso, empiezan a tomar ese color doradito que indica que sus deliciosas croquetas estarán listas para servir.

Con apenas 19 años, su tenacidad y determinación la han llevado a ser la mejor en lo que hace y su discapacidad cognitiva no ha sido una barrera para lograrlo. No en vano después de haber realizado los 5 ciclos de formación en cocina, en el Centro de Atención Distrital para la Inclusión Social (CADIS), y de ganar un cupo en el curso de auxiliar de cocina, al que llegan quienes tienen mayores destrezas, hoy Erika hace parte del equipo de trabajo de una reconocida empresa de elaboración y venta de productos alimenticios que la patrocina como aprendiz.

Llegar allí no fue fácil, tuvo que cumplir con inducciones, pruebas, exámenes y entrevistas y después de una semana, recibió la llamada que esperaba: “Me dijeron que firmaba contrato al otro día, me sentí orgullosa. ¡Yo Pude!”. “Mi mamá estaba feliz y mis hermanos también, ellos me dijeron que estuviera juiciosa”, recuerda aún con emoción.
 
Historia de Érika 2

Pero en este camino no ha estado sola, por el contrario, ha contado con el acompañamiento de los profesionales del CADIS, quienes, inicialmente buscan las empresas patrocinadoras en la etapa de aprendizaje y posteriormente continúan desarrollando una labor permanente de seguimiento a los procesos de inclusión de las personas con discapacidad que están empezando su vida laboral para seguir apoyando su desempeño.

La jornada de Erika empieza cuando apenas despunta el día y su primera labor es con Sofía, su pequeña hija de 2 años. Recuerda que al principio se asustó cuando supo que sería mamá, pero ahora solo siente mucho amor y orgullo. Ella alista a su pequeña, le prepara el desayuno y juntas salen de la mano camino al jardín infantil y a pesar de que Erika quisiera tenerla con ella en todo momento, sabe que su trabajo le permitirá darle un mejor futuro.

Desde Usme, atraviesa, cada mañana, media ciudad para llegar a su lugar de trabajo. Sin embargo, nunca llega tarde, porque para ella ser puntual es muy importante. En su primer día, sus compañeros de trabajo le dieron la bienvenida y le prometieron enseñarle muchas cosas.

Cuando recibió su primer pago compró un celular, llevó a su familia a comer, le compró ropa nueva a Sofía y se metió a una ‘cadena’ para ahorrar.

Está a un mes de finalizar su proceso como aprendiz y a la espera de ser vinculada por la empresa como parte de su equipo de empleados permanentes. “Soy una trabajadora y me siento orgullosa de estar aquí trabajando, quiero seguir mi carrera de cocina más avanzada y ser chef como mi papá” dice.

Con los ingresos de un trabajo estable, ella quiere comprar una casa. Sobre sus proyectos afirma que lo que más quiere es “seguir adelante, que me salga mucho trabajo, sacar a mi hija adelante y ayudar a mi mamá. También me gustaría tener un negocio para el futuro y hacer croquetas de pollo y maduro”.
 

El CADIS brinda atención en formación socio-ocupacional para las personas con discapacidad y sus cuidadores con el propósito de fortalecer procesos de inclusión en entornos productivos.

Erika ha ofrecido dar una clase para enseñar lo que ella ha aprendido a sus compañeros del CADIS, es su manera de retribuir su gratitud. “Quiero que aprendan para que vayan a la casa y les enseñen a otras personas y a las familias”.

Ejemplo de valentía y perseverancia esta jovencita, amante del fútbol, de figura menuda, mirada tímida y una sonrisa que le ilumina el rostro, no duda en afirmar “El CADIS me hizo cambiar mucho, me portaba mal en la casa y el colegio. Me gustó, me sirvió para aprender muchas cosas; ya me hace falta ir allá, pero por el trabajo ya no me queda fácil. Para los que tienen discapacidad les digo que vayan, para que salgan adelante, que allá los ayudan mucho”. 
  

 
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´Alegría y Son´ : Una de talentosa agrupación musical que nació en el Centro Crecer Bosa

 Alegría y Son

 
Bogotá 23 de diciembre.Todo empezó por ese gusto que los niños y niñas de Centro Crecer Bosa muestran por la música, indudablemente es una actividad que produce muchas sensaciones en ellos, estimula sus potencialidades, haciéndolos más seguros y sociables, les facilita expresar sus emociones y les da un punto de creatividad y esparcimiento que les hace la vida más feliz.

El grupo inicio ensayando un día a la semana y posteriormente la empatía musical y la pasión desplegada con la música hizo que hoy ensayen tres días a la semana. Este grupo ha venido creciendo durante los últimos años y sus integrantes han descubierto que escuchar música es un placer, pero tocar los instrumentos es sencillamente fascinante.

Julio César Avendaño es un bogotano que lleva 35 años vinculado a la música y hace 2 años y medio creó el grupo musical ´ Alegría y Son´ con los niños y niñas de Centro Crecer Bosa, el grupo cuenta con 12 integrantes con edades entre 10 a 17 años.

La vocación musical del grupo es la música folclórica, haciendo énfasis en la cumbia, el porro y el mapalé, entre los escenarios que los ha visto desplegar su talento se cuentan el teatro Jorge Eliecer Gaitán, el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo y la Gobernación de Cundinamarca, del repertorio el tema más solicitado por el público es ´Colombia Tierra Querida´.

´Alegría y Son´ ha alcanzado varios galardones. entre los que se destacan el segundo puesto obtenido en el Festival FIDES 2019, el año pasado en este mismo evento fueron galardonados como la mejor puesta en escena.

Liana Rivera es una niña con discapacidad visual que a sus 16 años ha logrado una madurez musical que es necesario resaltar, su destreza con la tambora, la capacidad para ejecutar este instrumento, la ubican en un nivel muy alto musicalmente hablando.

Otro caso para destacar es el de Mario Acosta quien tiene 14 años y llegó hace cerca de 1 año a la institución, a los 8 días ya estaba tocando un instrumento de percusión, las tamboras y ocasionalmente la batería, el avance mostrado fue evidente, desarrolló su memoria, enriqueció su lenguaje, mejoró su comunicación con docentes y compañeros y su nivel de aprendizaje mejoro ostensiblemente.

Y es que la música se ha convertido en una bendición para los niños y las niñas del Centro Crecer, pues gracias a ella interactúan con mayor facilidad, son más sensibles y cariñosos, absorben mejor los conocimientos, facilitan su nivel de expresión, desarrollan su creatividad y sus destrezas auditivas, verbales y espaciales.

El profesor de música, Julio Avendaño menciona algunas proyecciones del grupo para el próximo año, inicialmente grabar el himno del Centro Crecer y después producir y grabar unos temas inéditos que ya se están trabajando.
“Llegué y me enamoré, uno va involucrándose poco a poco en la cotidianidad de los niños y niñas y con el tiempo se construyen lazos de cariño que se hacen más sólidos cada día, en otras palabras, uno lo deja todo, porque ellos le roban a uno el corazón” afirma el profe Julio.

El Centro Crecer Bosa continuará avanzando en la prestación de los servicios sociales orientados a los niños, niñas y adolescentes con discapacidad, fomentando espacios culturales como la música para contribuir al desarrollo integral de sus participantes y todas sus familias.


 
 
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El Centro Crecer Mártires cerró sus actividades del 2019

 Centro Crecer Mártires

 
Bogotá 23 de diciembre. El Centro Crecer Mártires y el equipo de profesionales del Centro Crecer Mártires cerró con broche de oro el proceso de atención a niños, niñas y adolescentes con discapacidad liderado durante el año 2019.

El auditorio de la Biblioteca ‘Gabriel García Márquez’, ubicada en el parque el Tunal, fue el escenario de los grandes artistas quienes al son de ‘popurrí navideño´ y ´Show Dance musical´, mostraron sus grandes talentos y sus familias fueron sus más fieles y felices espectadores.

Durante la jornada se realizó un reconocimiento especial a 4 adolescentes participantes del servicio que por lineamientos y al cumplir su mayoría de edad egresaron del proyecto.

Fue un día para reconocer el trabajo realizado por la ‘Asociación de Padres de Familia’ quienes con su compromiso y empeño lograron grandes avances con sus hijos.

La Secretaría de Integración Social continúa fortaleciendo procesos de inclusión de las personas con discapacidad, sus familias en la ciudad.

El Centro Crecer Bosa continuará avanzando en la prestación de los servicios sociales orientados a los niños, niñas y adolescentes con discapacidad, fomentando espacios culturales como la música para contribuir al desarrollo integral de sus participantes y todas sus familias.


 
 
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Abre sus puertas primera droguería incluyente atendida por personas con discapacidad

 primera droguería incluyente

 
Bogotá 19 de diciembre. 'Discapacidad Sin Límites', así es denominada una de las campañas que abandera la Secretaría Distrital de Integración Social y que gana cada vez más espacio entre la sociedad bogotana. Gracias a esta estrategia en la que la inclusión es la protagonista, cada vez más, cientos de empresarios abren sus plazas laborales para incluir a hombres y mujeres con discapacidad quienes incansablemente demuestran su valía para ejecutar las tareas encomendadas.

Ese es el caso de Mauricio Hernán Sáenz, joven con discapacidad auditiva quien es un ejemplo de vida. Mauricio de manera paciente, pero con mucha convicción y fe en sus capacidades realizó el proceso de aprendizaje durante 6 meses y hoy ascendió como auxiliar de servicio en la nueva tienda incluyente de la Droguería Colsubsidio.

Junto a Mauricio 24 personas fueron capacitadas en como auxiliares de farmacia y químicos farmaceutas, 11 de ellas fueron vinculadas en tiendas y las restantes fueron a trabajar al call center, todos beneficiarios de la Secretaría Distrital de Integración Social y contratadas en la tienda Droguería Colsubsidio, empresa que le apuesta al talento y capacidad de las personas con discapacidad.

Nadia Vanegas, líder del proyecto 'Por una Bogotá Incluyente y Sin Barreras' expresó su satisfacción por seguir avanzando en espacios de inclusión laboral.

"Hoy se cristaliza un proceso de articulación entre la Secretaría de Integración y Droguerías Colsubsidio para generar estos procesos de inclusión. Hemos realizado el acompañamiento de nuestro equipo con las personas con discapacidad, además del asesoramiento y sensibilización de los trabajadores de la Droguería Colsubsidio, enseñando la lengua de señas colombiana y los ajustes razonables que se deben tener para las personas con discapacidad. Es así como en el nuevo punto de venta incluyente se creó señalización en lengua de señas", destacó Vanegas.

De esta manera la Secretaría de Integración Social reitera el mensaje de que las personas con discapacidad no conocen límites y fortalecen la dinamización económica de una Bogotá Mejor para Todos.  

 
 
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